Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.comFue campeón con el legendario Centro Iqueño, que cumple 75 años, y también dio vueltas olímpicas con otros dos grandes del fútbol peruano. Un homenaje a Adolfo Donayre, llamado 'El Caballero del Deporte' por su dedicación limpia y honesta al balompié y otras disciplinas.

 

Adolfo Donayre Jimenez nació el 10 de agosto de 1933 en Ica, semilla de una familia de deportistas (sus hermanos Leoncio y Homero militaron en el Mariscal Sucre y Centro Iqueño, mientras que su hermana Adriana formó parte de la selección de vóley de Ica). Con los años cultivó su amor por la practica del deporte, destacando en básquet, natación y, por supuesto, en el fútbol. Allá, por 1952, empezó con la práctica de su deporte preferido en el Sport Bolognesi de Ica, en el cual destacó en la defensa como un jugador no solo con cualidades, sino también correcto. Lo suficiente como para darse a conocer en la capital.

Pisó y campeonó

Con el Cristal campeón de 1956. Es el penúltimo de los parados, entre Villamares y Rovay. (Foto: libro 'Sporting Cristal: 25 años en el deporte')Con 20 años en su haber, Donayre se estrenó en la selección absoluta. Un 26 de julio de 1953, por la Copa del Pacífico, Perú sucumbió en Lima por 1-2 ante Chile, y el 'Caballero del Deporte' sustituyó a los 65' a Guillermo Delgado; cosas de la vida, ese mismo jugador al que, años más tarde, reemplazaría con los colores blanquiazules.

Dos años después de su despegue, ancló en Sporting Tabaco, donde estuvo por dos temporadas. Vivió la transición del equipo a Sporting Cristal y, con ello, la consecución del primer campeonato en 1956. Como ya se ha citado en diferentes oportunidades, el elenco rimense logró el título nacional en su primera temporada con su nueva denominación, gracias a hombres que ahora son históricos en la institución como Máximo 'Vides' Mosquera, Luis Navarrete, Faustino Delgado, Alberto del Solar, Tito Villamares y los extranjeros Antonio Sacco, Carlos Zunino y Dardo Acuña. Donayre fue pilar de la defensa liderada por Alfredo Cavero junto a Dante Rovay.

Llegó a Iqueño en 1956 y de inmediato se convirtió en paladín de la zaga. (Foto: facebook.com)Con el sabor del primer título, Donayre decidió cambiar de aires en 1957 y, fruto de ello, se enroló en el Centro Iqueño, que por ese entonces estaba confomando un equipazo para afrontar el torneo nacional bajo la batuta del uruguayo Roberto Scarone. Allí, como no iba a ser de otra manera, Donayre destacó con creces en la recordada defensa que compartió con José Castro y José Allen. El iqueño, pues, brillaba ya en el bloque posterior, haciéndose notar por sus elegantes quites y sobre todo por su honestidad y juego limpio.

Con una ventaja de un punto sobre Universitario, el cuadro albo llegó a la última fecha de la Liguilla Final para enfrentar a los cremas. En esa ocasión, Donayre fue fundamental para mantener la ventaja que habían conseguido Enrique Montenegro y Enrique Palomino, lo que a la postre le otorgó el triunfo a Iqueño y con ello el título. Acabado el partido, Donayre declaró al diario La Crónica lo siguiente: "Salimos a ganar pese a que la 'U' era un rival muy dificil. La mayor satisfacción que tengo es que (Daniel) Ruiz no pudo hacer un gol porque no lo dejé accionar. Estoy muy contento. No era para menos: el 'Chino' Ruiz, con 20 anotaciones, era el máximo goleador de aquella temporada. Y el 'Caballero del Deporte' lo anuló.

Grande con los grandes

Entre Ismael Soria y Jorge Fernández antes del partido Iqueño - Universitario que dio el título a los de Monzón en la temporada 1957. (Recorte: diario La Crónica)En dos temporadas, Donayre ya había logrado dos campeonatos con dos equipos diferentes y, además, en el Centro Iqueño se compenetró de manera positiva con sus compañeros -formando más que un grupo de futbolístas, un grupo de amigos-. Así, para el año siguiente, continuó defendiendo las sedas del equipo albo junto a sus viejos conocidos Allen y Castro, aunque el Iqueño no pasó del sexto lugar, siendo excluido de la liguilla final por el campeonato.

En el verano de 1959, Donayre reforzó a Alianza Lima para un hexagonal -disputado en el estadio Nacional- que también tuvo como participantes a Flamengo, Peñarol, Colo Colo, River Plate, Peñarol, Universitario y al elenco íntimo. Empero, tras ese episodio, también reforzó a Universitario en otros amistosos de verano. Pese a ello, acabó volviendo a Iqueño para la temporada regular, en la que jugó 22 cotejos, por lo que no formó parte del plantel crema que rompió la racha de diez años sin campeonar, como habitualmente se cree. Recibiendo indicaciones de Alfonso Huapaya en el campo de Matute -cuando aún no existía el estadio- en 1960, su primera temporada en filas aliancistas. (Foto: libro '...¡Arriba Alianza!', Teodoro Salazar Canaval)Además, ese año sufió una lesión, fruto de un choque con el aliancista Félix Castillo, por la que, se dice, perdió una oportunidad para ir al River Plate argentino.

Posteriormente, formalizó más bien su pao a Alianza Lima. Con los blanquiazules logró el bicampeonato de 1962 y 1963, compartiendo ya no la defensa, sino el mediocampo con jugadores símbolos de los íntimos como Juan de La Vega y Víctor 'Pitín' Zegarra. En aquella oncena también brillaban Manuel Grimaldo, Pedro 'Perico' León, Víctor Rostaing, Enrique Tenemás y Wantuil da Trinidade. Además, en su estadía en Alianza Lima, Adolfo Donayre jugó en total siete clásicos oficiales.

Teja para exportar

Sus excelentes actuaciones le valieron una nueva convocatoria para vestir la blanquirroja en el sudamericano de 1963 en Bolivia, el único torneo en el que tuvo una participación regular a nivel de selecciones. En dicho plantel actuó en la volante junto a su compañero Juan de La Vega y a su ex compañero Anselmo Ruiz.

Con América de Cali en la temporada 1965. Es el tercero de los parados desde la izquierda. (Foto: nuevoestadio.com)En el primer partido, Perú cayó ante Brasil por 1-0. Tres días más tarde, Donayre y compañía les propinaron una derrota -con volteada incluida- a Argentina en el Félix Capriles, con goles de Enrique Tenemás y Alberto Gallardo. La racha peruana continuó con la victoria sobre Ecuador por 2-1, siguiendo con el traspié ante los dueños de casa por 3-2 y el empate ante Colombia por 1-1. Donayre se despidió de los compromisos por Copa América en la derrota contra Paraguay por 4-1. En dicha competencia, jugó los seis partidos durante los noventa minutos.

Del hombre nacido en Ica se decía que era extremadamente limpio en sus quites. Es más, jugadores como Valeriano López, 'Toto' Terry, 'Lolo' Fernández, 'Vides' Mosquera (a nivel nacional), Pelé, Adolfo Pedernera y Alfredo Di Stéfano (en el internacional) supieron tener palabras de elogio hacia su juego y confirmaron que se trataba de un jugador que “pedía permiso para quitarle el balón a sus rivales”. Por ese motivo, también gozó de otros apelativos como 'Mariscal del Área' o 'Señor del Área'.

En su regreso a Iqueño en 1966, con ropa de entrenamiento. (Cromo: álbum Deportistas Peruanos, distribuidora Almex)Siempre con los blanquiazules, en 1963 volvió a la Copa Libertadores, aunque la presentación fue irregular: igualó en casa ante Millonarios y, luego, en la revancha, obtuvo un trascendental 0-1. Sin embargo, cayó tanto en Lima como en Rio de Janeiro ante Botafogo, lo cual terminó relegándolo al segundo lugar del Grupo 1 y, por consiguiente, sentenció su eliminación. En 1964, Donayre pasó a formar parte de los 'Diablos Rojos' del América de Cali, donde encontró a un ex compañero de equipo, el paraguayo Adolfo Riquelme. Con los rojos jugó 41 partidos en su primer año y logró uno de los pocos goles de su carrera, mientras que al año siguiente solo disputó 17 encuentros. En ese lapso, el conjunto caleño tuvo dos malas campañas, sin representar peligro alguno para los campeones de esos dos años: Millonarios y Deportivo Cali.

Todos vuelven

Para 1966 regresó a su querido Centro Iqueño, que lo recordaba aún como ese limpio y elegante campeón donde pasó dos temporadas más, obteniendo tan sólo el sexto y décimo puesto. Luego, retornó a su tierra natal para defender las sedas del Octavio Espinosa, con el que en 1969 debió vivir la particular situación de lidiar por zafar del descenso contra su querido Centro Iqueño, con el que el 'Solitario del Sur' empató 0-0 en la primera fecha de la Liguilla. Al final, el cuadro rojo logró el objetivo al vencer 4-2 a Sport Boys, empatar con el KDT Nacional 0-0 y ganar a Defensor Lima por 3-0, En Espinosa, en su último año como profesional. (Cromo: álbum Ídolos, Importadores Peruanos)totalizando seis puntos más que Iqueño, que acompañó al KDT a la Segunda División.

Donayre continuó dándole al balón con Espinosa, con cuya camiseta llegó a cumplir la doble función de técnico y jugador. No pudo rehuir la baja en 1971, cuando el 'Solitario del Sur' quedó en penúltimo puesto y se fue a la baja junto a ADO del Callao y Porvenir Miraflores. Pero se mantuvo una temporada más en competencia desde la Copa Perú, y eso le permitió tener una despedida acorde con su nombradía: el 15 de febrero de 1973, en la última jornada de la Finalísima disputada en el estadio Nacional, Espinosa igualó 2-2 con CNI y culminó en cuarto lugar. No consiguió el ascenso, pero Donayre acabó aplaudido por las cuatro tribunas repletas del Nacional, que sabedoras de su decisión de retirarse, lo despidieron con una ovación ruidosa a la que el zaguero respondió con los brazos en alto hasta salir por uno de los túneles.

Luego de su paso por el balompié, de Donayre no se supo mucho hasta hace algunos meses. Las últimas noticias que lo desaparecieron en el ámbito nacional informan que el crack de antaño sufre una dolencia cardiovascular y neurológica, lo cual ha motivado la iniciativa de los iqueños en su ayuda. Asimismo, recientemente fue homenajeado con una losa deportiva que lleva su nombre en la urbanización San Joaquín de su ciudad natal.

Sin duda, fue un ejemplo para cualquier deportista tanto dentro como fuera de los campos. 'El Caballero del Deporte' fue un símbolo del pueblo iqueño y de su club, hoy abocado al trabajo con divisiones menores, esas que nuevamente tienen hoy el desafío de sacar un nuevo Don Donayre para el Perú.

Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com

Comentarios (3)add
...
escrito por Katty , octubre 12, 2010
Como que tarjeta amarilla si eso recién se implantó en el 70... No entender!!!!!!!!!
...
escrito por ARTEMIO LUIS REYES MARTINEZ , octubre 29, 2010
Lima 29.10.2010

Estimados señores :
En efecto uno de las grandes defensas del fútbol peruano fue don ADOLFO DONAYRE, de gran clase y una demostración que para ser bueno no se necesita el uso de la patada artera y lo demostró en toda su carrera , de FUTBOL LIMPIO Y DE CLASE. Lo conocí en 1952 o 1953, pues yo jugaba por las divisiones inferiores del Centro Iqueño y cada vez que visitaba el local de la calle Monzón para verificar si estaba en lista para los partidos que se iban a jugar, el siempre me pasaba la voz y me orientaba sobre las posiciones y acciones que dbeería siempre considerar, en esa época jugaba, yo, de lateral.
Don ADOLFO un grande de grandes.

Atentamente
Artemio Luis Reyes Martínez
DNI 06040229
...
escrito por pedro gonzales palomino , febrero 26, 2011
Adolfo Donayre, moreno elegante y orgullo del deporte Iqueño y del Perú, lamentablemente las autoridades iqueñas no han sabido aquilatar esa joya viviente, sin embargo esta latente en el corazón de los que lo vimos jugar en el Octavio Espinoza.

Gracias DON ADOLFO, que el Sr. De Luren te bendiga a ti y a tu familia.Pido a mis paisanos especialmente a las autoridades que te reconozcan en vida, te lo mereces.

Atte,

Pedro Gonzales


Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote

busy