Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comOrlando Lavalle innovó esquema en la San Martín al emplear una táctica sin delanteros en Huaraz, pero para rescatar el empate tuvo que recurrir desde el banco a sus '9' netos. ¿Fue un experimento fallido o es factible que el 4-2-4-0 de 'Onur' persista?

    Roberto Castro | @rcastrolizarbe
    Director General

A diferencia de otros clubes del medio, la Universidad San Martín tiene un plantel si bien no abundante, en principio sí equilibrado. Lejos de la moda de condenar la figura del '9' clásico y minimizar su importancia en la conformación de un equipo, en Santa Anita se cuenta este año hasta con tres centrodelanteros netos: Alexander Succar, Alexis Domínguez y Pietro Flores, sin dejar de considerar que Hideyoshi Arakaki -algo más laxo en desplazamientos- también cumple esa función.

Sin embargo, en la difícil parada alba en Huaraz ante Sport Rosario, Orlando Lavalle apostó por un planteamiento sin delanteros netos. Colocó abiertos por los lados de la volante a Ramiro Cáseres y Jairo Vélez, ambos habituados a tal función, que habían cumplido con éxito en partidos previos. Pero por dentro, ubicó a Junior Ponce y a Jesús Chávez; el primero era el habitual revulsivo de uno de los aleros, mientras que 'Chucho' venía siendo el referente del sistema ofensivo albo como lanzador central detrás del punta.

La apuesta tuvo flojos resultados. Ponce y Chávez, más que fungir como falsos '9', acabaron convirtiéndose en volantes por su tendencia a retroceder y así menoscabaron las chances ofensivas albas. Quizá la idea de Lavalle era forzar a Rosario a salir y aprovechar la velocidad de sus hombres para desacomodar a la no muy experimentada defensa canalla, pero la apuesta no funcionó. San Martín no pateó al arco en todo el primer tiempo, y en todo el partido la única neta que tuvo alguno de los supuestos delanteros fue una de Ponce a boca de jarro con Salomón Libman.

Lavalle replanteó con el ingreso de Succar y los resultados fueron óptimos: gol del atacante y un punto valioso de Huaraz. (Foto: Antony Cúper / Visión Deportiva Huaraz) 

Para salvar el traste, 'Onur' apeló a Succar y luego a Domínguez, por lo que los albos pasaron de no tener delanteros a jugar con dos demasiado definidos. Así, a los trompicones, llegaron al empate en una pelotera. Pero la pregunta importante es si la idea de prescindir de los puntas puede funcionarle al cuadro albo, y la respuesta es que podría emplearla como recurso únicamente ante zagas centrales con mucha tendencia a salir del fondo. Pero si van a toparse con defensas altos -caso de Carlos Beltrán en Huaraz- que, prolijos o no, van bien al choque, es muy difícil que puedan subsistir sin un hombre de peso, al menos, en labor ofensiva.

En suma, todo apunta a que Succar, en primer término, o sus ocasionales reemplazantes van a tener lugares fijos en la oncena alba. Sobre todo porque los volantes centrales, especialmente Wilder Cartagena, están acostumbrados a enviar pases largos al área, lo mismo que Álvaro Ampuero desde el lateral izquierdo. Con todos esos automatismos dados, es complicado que la San Martín, al menos por ahora, pueda prescindir del '9' de área clásico.

Fotos: Antony Cúper / Visión Deportiva Huaraz, prensa Sport Rosario

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