Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comEn un partido con emociones en los extremos del juego, por las múltiples despedidas en Defensa y Justicia y el gol agónico de Stefanelli, el ‘Halcón’ encubrió con el 1-0 sobre Chapecoense un trámite adormecedor.
Lenin Auris | @Lenin_Auris
Redactor

DEBUT Y DESPEDIDA. La primera vez del Norberto Tomaghello como escenario de un partido internacional coincidió con varias despedidas. El técnico Sebastián Beccacece dejó el cargo en Defensa y Justicia para ser ayudante de campo de Jorge Sampaoli en la selección argentina. Jonás Gutiérrez, líder del ‘Halcón’, abandona el equipo y se acerca a Independiente. El autor del gol agónico, Nicolás Stefanelli, volará a Suecia a integrarse al AIK Estocolmo. Alexander Barboza regresa a River Plate. Y a Tomás Pochettino, Agustín Bouzat y Gonzalo Castellani, todos usuales titulares esta temporada en el equipo de Florencio Varela los pidió de vuelta Guillermo Barros Schelotto en Boca Juniors.

AL CHAPE CON CARIÑO. La hostilidad hacia el rival, a veces incontrolable, es lo común en este tipo de torneo. Sin embargo, Chapecoense cosechó aplausos al ingresar a la cancha. A siete meses de la tragedia en la que perdió la vida casi la totalidad de su plantel, la herida se mantiene fresca en los aficionados al fútbol y la simpatía a este esforzado equipo permanece.

UNA SIESTA DE 45 MINUTOS. Defensa y Justicia quiso pero no pudo, y vio resignado sus esfuerzos frente al ‘Verdao’, que atinó a contragolpes y a ganar alto; un método argentino muy tradicional que no resultó. Fue una etapa sosa, con poquísimas oportunidades de gol. Ambos cuadros lucieron esperanzados en alguna inspiración personal que no llegó..

Andrés Ríos y Andrei Girotto trascendieron poco en el partido. (Foto: AFP) 

MENOS ES MÁS. Gracias a la expulsión de Andrei Girotto en filas de Chapecoense, Defensa y Justicia sumó más hombres al ataque. Además se incrementaron el entusiasmo y la vocación ofensiva del equipo, aunque sin éxito. Ni los pelotazos ni el juego a ras de césped destruían el orden de la defensa brasileña. Todo apuntaba, pues, a un empate sin goles.

EL ADIÓS SOÑADO. Cuando faltaban 10 segundos para que se agotara el tiempo adicional, por un fin un balonazo resultó efectivo. Nicolás Stefanelli conectó un cabezazo y concretó el gol del triunfo; se lanzó a gritar y llorar por todo el estadio. En Florencio Varela lo celebraron como si hubieran ganado una copa, y no fue para menos: a veces pesa más la pasión que el buen juego.

El Gol

Fotos: AFP


Leer más...

La ficha del Defensa y Justicia 1 - Chapecoense 0

Comentarios (0)add
Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote

busy