Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comMientras se disputan las semifinales de la Etapa Nacional de la Copa Perú, en la última fecha de la Segunda Distrital de Túpac Amaru (Pisco) se produjo una serie de eventos increíbles: un autogol premeditado, la insólita anulación del mismo y un final de película.

 

Los ojos están puestos en las semifinales de la Copa Perú, pero no hay razón para olvidarse que mientras cuatro equipos luchan por llegar a la Primera División, otros cientos afrontan los ascensos distritales. En general, todos buscan ganar y subir de categoría; y se dice "en general" porque se evidenció que en Túpac Amaru Inca, distrito que pertenece a la provincia de Pisco, hay un equipo que interpretó a su manera esa frase de "lo importante no es ganar".

Fuera de los cánones normales, la Segunda División Distrital de Túpac Amaru tuvo una última fecha imposible de olvidar. La "echada" en su máxima expresión, el placer del autocastigo, las ganas de no ganar o las ganas de aparecer en el Perú Bizarro.

No hicieron falta caballos

A falta de un partido para culminar la última fecha, la Segunda de Túpac Amaru tenía cuatro equipos con posibilidades de ascenso. De hecho, uno había asegurado su pase: 28 de Julio, con 22 puntos, ya estaba en Primera, mientras que Deportivo Villareal, con 21 puntos y finalizada su participación, aparecía como escolta. En el tercer y cuarto lugar respectivamente estaban Cultural Túpac Amaru (19 puntos) y Fénix El Amauta (18 puntos), enfrentados en la última fecha para definir al acompañante de 28 de Julio. Como se ve, los numeritos auguraban un final memorable.


No obstante, el encuentro entre Cultural (azul y amarillo) y Fénix (rojo y negro) fue decepcionante. Poca intensidad y poco juego. Las imprecisiones y escasos tres remates al arco durante 89 minutos podían prever un magro 0-0, resultado lapidario para ambos. En esta situación es cuando aparece el diferente, el destacado, el que rompe con todos los esquemas. Así que a los 90', un tiro libre de Cultural permite la salida del '10' para el arquero Ramos (no hay más registros del prócer), quien ¡ups! de casualidad introduce el balón en su arco.

¿Qué pasó? Pues aparentemente la impotencia por un 0-0 inevitable provocó la singular reacción del cancerbero. Con el 1-0 en el bolsillo, Fénix mantenía sus chances de... ¡No! El arquero no podía llevarse las portadas, así que el árbitro decide cobrar una supuesta falta del atacante (el video es demasiado explícito) sobre el atrevido portero. Sí, el robusto árbitro principal (también sin identificar) lo anuló.

Intereses no encontrados

No había forma de explicar lo ocurrido en el remozado estadio Inkari, un autogol que no se podía entender y la invalidez del mismo. Posteriormente, el árbitro dio muestras de querer acabarlo con el 0-0 para "evitar más problemas", pero la presión de los jugadores y dirigentes de Fénix terminaron por persuadir al juez. El fútbol debía continuar.

Fénix El Amauta ganó y tendrá que definir su pase a la Primera División de Túpac Amaru. (Foto: Acción Deportiva Pisco) 

En esa disyuntiva y con la reanudación del encuentro, había alguien que no quería saber nada del partido: el célebre arquero Ramos de Cultural, quien después de recibir una tarjeta amarilla (vaya uno a saber por qué) realizó el tiro libre por la "falta" en el autogol, se la dio corta a su compañero quien no pudo controlar el balón, recuperó el '11' de Fénix y -con el arquero más desinteserado que usted, estimado lector, antes de leer esta historia- anotó a placer. A la legal y con desvergonzada celebración incluída, gol de Fénix y el 1-0 que lo instaló en el segundo lugar de la clasificación empatado con Villareal. Suficiente para que el árbitro permita un saque de Cultural y dé por finalizado el partido.

Atónitos todos en la mesa y en la tribuna, era difícil explicar lo sucedido. En qué cabeza cabía el autosabotaje de Cultural Túpac Amaru al final del partido. Hay diversas versiones, como que querían perjudicar a Deportivo Villareal -por haber ganado en mesa hace un par de fechas- o que el partido estaba arreglado; aunque lo más probable haya sido que, frustrados los jugadores por no poder marcar un gol, se hicieron el gol. Trabajo para un psicólogo o un investigador.

Para cerrar, un 18 de mayo de 1781, cuatro caballos atados a cada extremidad no pudieron con Túpac Amaru y sus verdugos tuvieron que decapitarlo. Este Cultural Túpac Amaru luchó hasta donde pudo y se liquidó solo; sin embargo entró en la historia de héroes y villanos de la Copa Perú.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Foto: Acción Deportiva Pisco


Comentarios (2)add
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escrito por Jerónimo , diciembre 02, 2015
Rarísimo. Quizá habría ayudado tener el ambiental en vez de la música, para a partir de los comentarios en cancha o tribuna entender un poco mejor qué pasó. Yo creo que lo que realmente ocurrió es que el arquero, en el tiro libre, no se echa, sino que comete en verdad un blooper (pareciera que quiere cubrir el balón, y este finalmente le choca en el pie y se mete). Luego, el árbitro cobra falta (errores arbitrales de ese tipo hay siempre en nuestro fútbol) y anula el tanto; y para no hacerse problemas, termina el partido. Pero luego los de Túpac Amaru reconocen que nunca hubo falta contra el arquero, se lo dicen al juez, y este, ante la confesión, decide reanudar el juego donde lo dejó para que Fénix, con el permiso de Túpac Amaru, pueda anotar sin resistencia y hacer verdadera justicia. Me suena en verdad más verosímil y esperanzador. Un abrazo.
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escrito por jose perez diaz , diciembre 03, 2015
ES INCREÍBLE A VECES LO QUE LEEMOS DE NUESTRO ALICAÍDO Y MEDIOCRE FUTBOL NACIONAL, EN TODAS SUS CATEGORÍAS. DEFINITIVAMENTE NUNCA TENDREMOS UN FÚTBOL DESTACADO COMO OTRAS LIGAS, PERO EN FIN, HAY QUE SER REALISTAS Y ESO ES LO QUE HAY. NO TENEMOS MÁS, DE TAL FORMA QUE A CONTENTARSE CON LO QUE TENEMOS.
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