Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comSi 2016 es un año de retos, lo es especialmente para Daniel Ahmed, novel jefe de la Unidad Técnica de Menores de la selección. La carrera recién comienza y para asegurar la sostenibilidad del proyecto es importante comenzar con el pie derecho.

 

La novela de quién estaría a cargo de desarrollar el proyecto de menores de la selección peruana llegó a su fin en agosto de 2015. Luego de meses de coquetear con la idea de cerrar contrato con Reinaldo Rueda, fue finalmente Daniel Ahmed, un conocido en la sección de menores de la selección, el designado para encabezar el proyecto de unificar el trabajo de las distintas categorías de las selecciones menores. La Unidad Técnica de Menores, un sueño para muchos, ya dio sus primeros pasos y tiene muchos más –y más importantes– por dar. La conocida saga de perspectivas de DeChalaca no puede terminar sin un debido análisis de uno de los proyectos más reclamados por esta tribuna.

Empecemos por aclarar algunas cuestiones básicas, por si todavía hay quienes se preguntan en qué consiste la Unidad Técnica de Menores. La cuestión es simple –vista en papel–: unificar el trabajo de las distintas categorías menores de la selección y conducirlas todas a un mismo norte. Todo trabajo en distintos niveles debe tener un punto de conexión, pues se encuentran inevitablemente relacionados. Así como en una empresa un área depende de otra para ser exitosa, en el fútbol el concepto no es distinto.

Tomemos el ejemplo más conocido, salvando las evidentes distancias: Barcelona de España, ese equipo que hace pocos años deslumbró al mundo con su fútbol vistoso, potente, ganador e imparable, y que es hoy recordado por la mayoría como el mejor equipo de la historia de este deporte. No es posible reducir el éxito del Barcelona a unos cuántos factores, pero existió uno determinante, que lo hace hasta el día de hoy un emblema y ejemplo a seguir. Si Barcelona cosechó todos los éxitos que conocemos fue, en buena medida, por el trabajo que sembró en La Masía. La programación fue la correcta: se imprimió en la mente y en el espíritu de sus jugadores, desde los más pequeños, un estilo propio, una idea de juego, una identidad. Coordinación desde el nivel de más abajo hasta el último, porque, entendieron los formadores del momento, que no se llega a ningún lugar si cada uno tira para su lado sin un objetivo común.

Daniel Ahmed, el nuevo Jefe de la Unidad Técnica de Menores. (Foto: AFP) 

Daniel Ahmed es el supervisor y encargado de unificar los distintos proyectos de cada categoría de menores de la selección en uno solo, en un trabajo en el que prime la coordinación y la comunicación. En la selección de mayores se debe encontrar un reflejo de lo que se ha hecho en categorías menores.

Cómo estamos

Por lógica, debería existir cierta correlación entre los jugadores que hoy visten la camiseta de la selección mayor y los que estuvieron en categorías menores antes de eso. El mundo terrenal, sin embargo, dista mucho del mundo de las ideas. Dejamos como punto de reflexión la siguiente pregunta: ¿cuántos de los jugadores que estuvieron en el recordado Mundial Sub-17 de 2007 en Corea del Sur están presentes hoy en la selección mayor?

Es aquí donde entra el trabajo de Ahmed, donde reposan las esperanzas alzadas y las energías invertidas. Uno de los tantos pasos que deben darse para que la selección peruana eleve su nivel, se vuelva competitiva y regrese a un Mundial es alinear el trabajo de todos los niveles de la selección. Las categorías menores deben servir de sustento a la mayor.

¿Dónde ponemos las fichas?

Debe haber buena comunicación entre todas las categorías. (Foto: EFE) 

Empecemos por lo más básico, pero a la vez la tarea más difícil que tiene Ahmed por el momento. El extécnico de Sporting Cristal debe lograr una comunicación total entre las diferentes categorías de las selecciones de menores a fin de que se unifique el trabajo. La selección, sin importar el nivel o la categoría, no forma jugadores. Esta es tarea de los clubes y es la selección la que reúne a los mejores para formar una unidad. La primera tarea, entonces, es definir un mismo norte para todas las categorías. Ahmed debe lograr implantar una idea central en la cabeza de los que dirigen la FPF y de los técnicos de cada categoría: son gradas de una escalera; la de abajo sirve a la de arriba. En la práctica, esto significa que cada equipo debe ordenarse de la misma forma, plantearse las mismas metas y jugar con una visión y un estilo propio, aplicable de manera transversal entre todos los equipos.

Es, sin duda, una tarea compleja. Ahmed no va a ser técnico de ninguna categoría de la selección en particular. Su trabajo, entonces, es de una especie de supervisor; de guía. Ahmed es el gerente de la empresa y tiene a su cargo todas las líneas de producción. El objetivo principal: alinearlas y volverlas eficientes.

Lo siguiente pasa por un trabajo coordinado con los clubes. El trabajo de menores en el Perú es deficiente  y se ha vuelto menos fructífero con los años. Son los clubes los que forman, no la selección, y por eso es parte intrínseca del plan que estos entiendan que juegan un rol primordial en la cadena. Sin un adecuado trabajo de menores a nivel de clubes las selecciones de menores van a reclutar lo que puedan en vez de lo mejor disponible. Si el primer eslabón es débil, la cadena no va a aguantar.

Todos deben entender que el trabajo es a largo plazo. (Foto: Agencia Uno) 

Otro de los retos más importantes de Ahmed es convencer. En el país de la prepotencia y la intolerancia, los proyectos a largo plazo jamás triunfan porque nadie está dispuesto a sentarse a esperar. Nadie quiere que otro se vea beneficiado por su trabajo. Como predican –tácitamente– los políticos de nuestro país: si el fruto del trabajo no se evidencia dentro de su mandato, no sirve. Por eso es importante que Ahmed transfiera calma y sensatez. Un trabajo como este, por antonomasia, está enfocado en el futuro. Acá abrimos la puerta para que los cortoplacistas, los que piensan en términos mundialistas –ciclos de cuatro años– se retiren.

El trabajo de Ahmed es arduo, sacrificado y, a la vez, bastante silencioso, pues no se evidencia con una clasificación a los Juegos Olímpicos o a un Mundial de menores. Se evidencia con los años, principalmente en la selección mayor. El día que la base de la selección absoluta esté conformada por los mismos jugadores que compartieron vestuario desde los 12 años sabremos que el proyecto estuvo bien ejecutado y que las semillas dieron sus frutos. Es trabajo fundamental de Ahmed hacer a todos creer en eso.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: AFP, EFE, Agencia Uno


Comentarios (1)add
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escrito por tomy , abril 05, 2016
El problema está en la infraestuctura adecuada para la práctica del fútbol. Tenemos muchos chubes deportivos, aparte de tener pocos campos de fútbol en estado crítico.
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