Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comEstados Unidos es una potencia en la Concacaf, pero su ausencia en la última Copa del Mundo llamó mucho la atención. Al margen de aspectos futbolísticos, en buena medida existe un problema en la captación de jóvenes valores. Así, el próximo rival de Perú también se enfoca en mejorar su proceso formativo, aspecto que DeChalaca analiza.

Manolo Núñez | @Manolonf
Columnista Editorial

Muy cerca del Estados Unidos - Perú en Connecticut, volvemos a reproducir parte de un artículo desarrollado originalmente como parte de Negocios & Fútbol Rusia 2018, publicación conjunta de Semana Económica y DeChalaca, acerca de las principales ausencias en la última Copa del Mundo. Esta nota permitirá despejar algunas dudas sobre las razones que marcaron la ausencia de los norteamericanos en Rusia.

El crecimiento del fútbol en Estados Unidos se ha ido dando desde que este país fuera sede del Mundial de 1994. Se ha vuelto un deporte popular entre los jóvenes descendientes de latinos y, especialmente, entre las mujeres. De hecho, la selección femenina de Estados Unidos es una de las grandes potencias mundiales. Su selección masculina dista de tener esa talla, pero se logró consolidar como una potencia regional y un habitual participante en las máximas citas mundialistas.

Landon Donovan, el principal embajador de fútbol en Estados Unidos, ha vestido la camiseta de importantes clubes europeos como el Bayern Múnich o el Everton, aunque siempre se lo recordará más por ser figura de Los Angeles Galaxy. Sin dudas, Donovan es el primer futbolista estadounidense mundialmente conocido, aunque sus pasos por Europa hayan sido fugaces. Otros jugadores como Jonathan Spector, Tim Howard, Clint Dempsey, Jozy Altidore, y más recientemente, Christian Pulisic demuestran que la máquina de las barras y las estrellas ya produce talento valorado en las principales ligas europeas.

Landon Donovan, sin la necesidad de ser una súper estrella en Europa, se convirtió en el mejor jugador de la historia de Estados Unidos. (Foto: SB Nation) 

Esto explica que de un tiempo a esta parte Estados Unidos se volviera una fuerza dominante en la Concacaf. La llegada en 2011 de Jürgen Klinsmann, reconocido excampeón del mundo con Alemania, llevó a que la selección norteamericana alcanzara éxito en la Copa de Oro de 2013 y clasificara a octavos de final del Mundial de Brasil 2014. Pero las cosas comenzaron a ir mal después de eso. Un flojo inicio en las Eliminatorias en noviembre de 2016 –derrota de local ante México 1-2 y goleada 4-0 en su visita a San José frente a Costa Rica- hicieron que ‘Klinsi’, en medio de duras críticas -sobre todo del sector hispanohablante de la prensa deportiva estadounidense-, fuera retirado del cargo y sustituido por Bruce Arena.

El corte del proceso podría explicar el fracaso posterior de la selección en clasificar a Rusia, pero los problemas del fútbol en Estados Unidos están en su base. Con una población superior a los 320 millones de personas y una migración tan alta de latinos, se podría creer que armar una selección competitiva no debería ser problema. Pero lo cierto es que el sistema juvenil denominado pay to play no es lo suficientemente inclusivo como para llegar a muchos niños de familias no adineradas.

El sistema es costoso para los padres de familia, dado que existen muchos torneos fuera de los estados de origen y los gastos corren por cuenta de los padres de los jugadores. No solo eso: el sistema se enfoca en barrios suburbanos, fuera de las grandes ciudades donde viven familias de clase media y alta. Ante ese escenario, muchos de los hijos de inmigrantes latinos y afroestadounidenses que vienen de familias de bajos recursos no llegan a ser captados por los ojeadores de clubes y de la US Soccer (la federación de fútbol estadounidense).

A Estados Unidos necesita un proceso más inclusivo en las categorías formativas. Resulta casi imposible para gente de bajos recursos. (Foto: Soccer Network) 

Klinsmann siempre priorizó la habilidad individual y no tuvo problema de buscarlo en jugadores que pudieran aplicar a la doble nacionalidad antes de captar talento del sistema interno estadounidense. La particularidad del sistema ya ha sido apuntada como un problema presente y futuro para el desarrollo del fútbol en Estados Unidos, como bien lo señala Les Carpenter en su artículo “It’s only working for the white kids: American soccer’s diversity problema”, publicado en junio del 2016 en la edición en línea de The Guardian.

Emular un sistema idéntico al europeo no es tampoco la solución, pero el incentivar programas inclusivos –como el Urban Soccer Leadership Academy, liderado por el exalcalde de San Antonio, Texas, Ed Garza- debe ser el camino de la US Soccer para poder llegar a captar el talento que por ahora se le escapa.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: SB Nation, Soccer Network


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