DeChalaca vuelve de vacaciones listo para afrontar la temporada de su décimo aniversario con un desafío claro: afianzar su propuesta de contenido de valor con una tasa de respuesta más rápida a las demandas de información analizada de sus seguidores.

 

En el año en que DeChalaca llega a la década de existencia, echar la mirada atrás -hábito favorito de quienes conformamos esta marca- invita, en estos días de calor, a preguntarse cuánto han cambiado los veranos para el fútbol de ese tiempo a esta parte.

En teoría, enero, al ser el mes sin fútbol, debería ser aquel en que se aprecien menores cambios con el paso de los calendarios. Pero ocurre lo contrario. Y eso es paradigmático para que una organización como la nuestra reafirme cuál es su rol en el contexto actual del juego que tanto nos apasiona.

Así, por ejemplo, ya despiertan añoranzas esas últimas semanas de año en las que el tiempo se dedicaba a hacer resúmenes y balances. Hoy, los clubes están contratando jugadores desde el inicio mismo de diciembre. Se argumenta que el cambio tiene que ver, sobre todo, con que hoy los campeonatos acaban en noviembre para la mayoría de los clubes, pero esto había sido así en general ya desde inicios de los noventa y nunca la rueda de fichajes ha rodado tan rápido como en la actualidad. Piénsese solamente que el paradigma del gran golpe en el mercado de pases del fútbol peruano contemporáneo, la transferencia de Juan Reynoso de Alianza Lima a Universitario, se produjo un 19 de enero de 1993. ¡19 de enero! Un día en que la pretemporada está ya avanzada hoy para todos los clubes que comienzan a competir la primera semana de febrero.

El 14 de diciembre del 2016, Universitario presentó a Aldo Corzo como parte de su plantel de cara al 2017. (Foto: prensa Universitario) 

Y es que, para seguir con las grandes transformaciones, hoy todos los clubes hacen pretemporada. Quienes comenzaron a ver fútbol en este siglo quizá sufran en este punto un colapso de extrañeza, pero no tienen que ir demasiado lejos: en 2008, cuando Atlético Minero llegó a Primera tras ganarle un repechaje tardío a Sport Águila, no efectuó pretemporada pues no tuvo margen. Hoy, con todas las taras remanentes que tiene, eso en el fútbol peruano es impensable e inaceptable.

¿Quiere decir, entonces, que este fútbol siempre al garete progresó? Pues sí, sin duda. Acaso no lo suficiente, pero sí avanzó. Porque año a año, salvo que se pertenezca a la carroña cada vez más perecedera que queda remanente en un sector de la prensa deportiva peruana, resulta visible que el fútbol un poco avanza, un poco evoluciona en este país. De hecho, con el citado tema de los fichajes hay un ejemplo claro: las portadas que vendían contrataciones fantasiosas han perdido total espacio pues cada vez los canales oficiales de los clubes tienen mayor alcance y el hincha promedio se ha empezado a acostumbrar el tuit de confirmación oficial para dar algo por sentado.

Ciertamente, sigue y seguirá habiendo quienes sin base lancen primicias de verano. Pero por un lado, primero, ya no suman de 50 en 50 centavos a contraprestación de esas mentiras; y por otro, la personalización que las redes hacen de los portadores de la información redunda en una discriminación positiva de parte del público respecto de quienes sí son capaces de anticipar información sustentada y así construir, antes que primicias, análisis sensatos apoyados en datos certeros.

De cara a Francia 1998, fue la última vez que se aumentó la cantidad de participantes en un Mundial: de 24 a 36. (Foto: AFP) 

En esa línea, el verano 2017 ha asistido a una noticia que altera el panorama futuro del fútbol como un todo: el anuncio por parte de la FIFA de que la Copa del Mundo contará, a partir de 2026, con 48 participantes en vez de los 32 actuales. El tema admite todo tipo de opiniones: desde la reticencia natural al cambio -que la hubo cuando el Mundial saltó de 16 equipos a 24 y luego a 32- hasta la muy sustentada crítica a un sistema de torneo con 16 grupos de tres selecciones cada uno que deja mucho margen al acomodo en búsqueda del resultado conveniente, pasando por todos los discursos de inclusión sociofutbolística habidos y por haber para legitimar que más países vivan la fiesta. Hasta allí, es polémica; es fútbol, al fin y al cabo.

Lo que deja de ser fútbol y se convierte en mentira es decirle a la gente, por ejemplo, es que Perú volverá al Mundial de todas maneras a partir de 2026 porque ahora habrá seis cupos y medio en liza para la Conmebol. No solo la evidencia empírica arroja la conclusión de que con esa cantidad de cupos únicamente la blanquirroja habría clasificado al Mundial en 1998: la lógica simple enseña que en Sudamérica el nivel es demasiado parejo como para dar algo así por sentado, a diferencia de lo que ocurre en cualesquiera otra de las confederaciones -África incluida con los 9.5 cupos que le serían concedidos- en los que la cifra de nuevos cupos por asignar sí imprime un quiebre en el balance relativo de poderíos.

Hoy por hoy, el único sistema futbolístico estructuralmente inferior al peruano en la Conmebol es el boliviano. ¿Y qué ocurrió en el último enfrentamiento entre ambas selecciones? En la cancha, bien gracias. Y en la mesa, quedó justamente claro por qué Bolivia está un escalón debajo del resto como un todo. Por eso, al menos mientras la Eliminatoria sea solo de Conmebol -Víctor Montagliani, presidente de la Concacaf, se apresuró en aclarar que su confederación no aceptará una fusión de procesos clasificatorios-, nada para Perú es suficiente.

Vía todas nuestras plataformas, mejoraremos nuestra tasa de respuesta a la demanda por contenidos. (Foto: Archivo DeChalaca.com)

Lo que la reflexión vacacional en un verano como este le depara como conclusiones, entonces, al ejercicio de la labor que cumplimos en DeChalaca, es un doble juicio. Por un lado, la certeza de saber que nuestra propuesta combinada de perseguir información certera, análisis sesudo y comunicación pulcra está muy vigente y es necesaria para marcar línea de opinión en una coyuntura que revalora el análisis como complemento diferencial por encima de la hiperabundancia de información plana. Pero por otro lado, también nos desafía a mejorar aún más nuestra tasa de respuesta a la demanda por contenido que exige un mercado que ya no se mueve después del playazo sino antes de la fiesta de año nuevo, lo cual involucra a todas las plataformas en las que nos comunicamos con ustedes.

En DeChalaca nos comprometimos el último 1 de enero a celebrar con ustedes nuestra primera década con diez novedades por presentar a lo largo del año. Tengan por seguro que que varias de ellas estarán ligadas con la velocidad a la que compartimos información y análisis. Y quién sabe si eso signifique que en un futuro no haya más reflexiones post vacacionales, sino que nuestras vacaciones en sí mismas -o lo que quede de ellas- sean un contenido más para compartir con ustedes. El balón, eso seguro, seguirá rodando y es en esa dirección que iremos a lucharlo siempre para ganar la dividida y responder a nuestra tribuna. (EL DIRECTOR)

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com

Foto: AFP, prensa Universitario


Comentarios (2)add
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escrito por Alonso , enero 16, 2017
Los sigo desde ya hace varios años, para estar al tanto de lo que pasa en el fútbol peruano al vivir en el extranjero.

Los valores y criterios que comparten para la publicacion de cada análisis son muy buenos y a la vez raros en un medio como el peruano en el que prospera más lo extrafutbolístico que el fútbol de por sí.

Lo único que cambiaría es el formato de la página web y más presencia en YouTube. Y por qué no una revistita de corte local cada 6 semanas que vaya acompañada de algún periódico medio alcanzable en el Perú.

Un abrazo y suerte para todo.
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escrito por franco , enero 16, 2017
Sigan actualizando la sección Viejos Conocidos con más clubes, en especial los menos conocidos.
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