Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comSe cumplen veinte años de la primera vez que el cuadro chimbotano ganó la Copa Perú. Con figuras destacadas como Israel Aranguri y Alejandro Cipriano, aquel logro fue también el último título en la extensa trayectoria como DT de Moisés Barack.

 

Roberto Gando | @Roberto_Gando
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Hasta antes de la temporada de 1996, el camino de José Gálvez para llegar a Primera División tuvo dos historias marcadas por distintas circunstancias: su primer ascenso lo obtuvo en 1971, cuando subió pese a ocupar el tercer lugar de la Finalísima que ganó FBC Melgar; la segunda vez, en cambio, fue gracias a los Regionales, sistema que se instauró en 1984 y que de golpe engrosó la categoría con ocho nuevos cupos.

La tercera vez, sin embargo, fue hasta entonces única para un fútbol chimbotano que nunca antes había visto a su hijo predilecto levantar el trofeo de la Copa Perú. La campaña corrió a cargo de Moisés Barack, técnico de amplia trayectoria en el medio y que ya había ganado el torneo en 1982 con Atlético Torino.

Paso 1: Pared de franjas

La primera fecha de la Finalísima se jugó el domingo 19 de enero en el estadio Nacional, donde a la par de los encuentros por el "fútbol macho", los espectadores también estaban atentos a lo que ocurría en Pasadena, pues aquel día la selección peruana perdió 2-1 con Dinamarca en disputa de la US Cup.

El fondo de Gálvez se tuvo que batir mucho más de lo esperado para mantener la mínima ventaja ante UTC (Recorte: diario El Comercio)

La jornada comenzó con el triunfo de León por 1-0 sobre Coronel Bolognesi, un resultado que se repitió en el siguiente partido, cuando José Gálvez batió a UTC con tanto de Miguel Vásquez. En el choque de fondo, CNI superó 3-1 a Gigantes del Cenepa y se acomodó en el primer lugar.

Paso 2: Revuelta semicristalina

En la siguiente jornada a los de Chimbote les tocó nuevamente jugar en segundo turno. Su rival fue Bolognesi, cuadro que contaba con el apoyo de algunos jugadores de las canteras de Sporting Cristal y que era dirigido por Teddy Cardama. Fue el conjunto tacneño el que abrió precisamente el marcador, cuando a los 69’ Miguel Mostto batió al arquero Rigoberto Villalobos.

En la agonía del partido, Johnny Bravo igualó la cuenta con este golpe de cabeza (Recorte: diario El Comercio)

Luego Gálvez encontró serios problemas para tentar la paridad, la cual no llegaba ni siquiera tras la expulsión del golero Frank Villanueva. Solo un centro de Carlos Moreno hacia Johnny Bravo permitió al cuadro chimbotano esquivar una derrota que parecía segura, pues la igualdad se alcanzó solo en los descuentos. Aun así, el once galvista tomó la punta ante las sorpresivas caídas de CNI y León ante UTC y Gigantes del Cenepa, respectivamente.

Paso 3: El plato fuerte

En la tercera jornada al fin le tocó a Gálvez ser parte del choque de fondo en el Nacional. Fue el 26 de enero, cuando venció 3-1 a CNI, rival ante el que estableció una clara superioridad en el juego y contra el que marcó el punto de partida de su exitosa campaña.

Israel Aranguri fue uno de los más altos valores de Gálvez frente a CNI (Recorte: diario El Comercio)

El primer gol galvista llegó en un tiro libre cobrado por Israel Aranguri a los 13’. Su remate chocó en un poste, pero el rebote lo tomó Alejandro Cipriano para batir al golero Gamarra. Luego llegó el empate de Omar Navarro, quien cobró un penal a los 31’. En el complemento, Aranguri fabricó otra falta dentro del área que él mismo ejecutó, mientras que Cipriano cerró la cuenta a los 78’.

Paso 4: Justo y holgado

La mayor novedad de la cuarta jornada fue la designación de Alberto Tejada Noriega como árbitro principal del choque entre Gálvez y León. La designación del juez FIFA despejó cualquier duda respecto al desarrollo del compromiso, aunque el marcador final tampoco revistió mayor discusión.

Poco pudo hacer León contra el once chimbotano que tuvo en Johnny Bravo a uno de sus más codiciosos delanteros (Recorte: diario El Comercio)

Solo en la primera etapa se definió el triunfo del equipo de Barack con cuatro goles. Todo empezó a los 14’ con un remate de Aranguri que la defensa no atinó a controlar. Cinco minutos después quien batió la portería huanuqueña fue Bravo, mientras que Manuel Lévano y Cipriano decretaron la goleada a los 30’ y 31’, respectivamente. Solo a los 82’ llegó el último tanto: Cipriano fue autor de la conquista que elevó la cifra a un inesperado 5-0.

Paso 5: Terrible oposición

Con 10 puntos en la Finalísima y a 3 de distancia de Bolognesi -el único que le podía dar caza, y que en el semifondo perdió 4-1 con UTC-, lo de José Gálvez frente a Gigantes del Cenepa el domingo 2 de febrero resultó siendo un partido de trámite. Aquel día, el campeón chimbotano alineó con Villalobos al arco; Ganoza, Moreno, Morachimo y Pérez en la defensa; Espinoza, Gutiérrez y Aranguri en la volante; quedaron en ataque Cipriano, Lévano y Bravo.

Alejandro Cipriano vence la resistencia de Arturo Pérez Suca (Recorte: diario El Bocón)

Para sorpresa de muchos, aquel día la estrella de la tarde fue Roberto Chale Zímic (hijo del exjugador y DT de Universitario), quien con solo dos minutos de juego marcó un golazo de tiro libre. A los 14’ llegó el empate de Gálvez en una acción que se reclamó como offside de Cipriano, pero que el árbitro José Arana convalidó. Pasaron cinco minutos y Gutiérrez volteó el marcador, pero Chale en 23’ empató con otro tiro libre que hizo evidente la mala jornada del golero Villalobos.

Ya en la etapa final, un nuevo tanto de Gutiérrez, otro de Vásquez y un último de Aranguri decretaron el 5-2 con el que acabó la Copa Perú de 1996.

Colofón: El duro despertar

Con el título, José Gálvez logró al fin subir a Primera División como el mejor equipo del torneo, un logro que no repitió sino hasta nueve años después, en la edición de 2005. Alcanzar el ascenso, sin embargo, fue un duro golpe frente a la realidad que se le planteó, pues apenas tres semanas después comenzó el Descentralizado de ese año con el Torneo Apertura. Ya sin Moisés Barack -a quien no se le renovó la confianza- y con la base del plantel campeón, lo del elenco chimbotano en la máxima categoría fue una aventura que solo duró un año, ya que descendió de inmediato al no estar preparado para solventar una campaña a la altura de la nueva exigencia.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: diarios El Comercio y El Bocón


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