Desde toda la vida, Alianza Lima se ha caracterizado por apostar por sus canteras, sobre todo en materia de delanteros. Y aunque la barra aliancista siempre ha sido reacia a aceptar en su ataque a jugadores de raza blanca, las buenas actuaciones -y los goles- han logrado que algunos, como Flavio Maestri, tengan la fortuna de terminar en idilio con la hinchada.

Foto: RPP

Alianza Lima es el cuadro 'grone', de los morenos sacalaguas y de la 'Rica Vicky'. Es el cuadro íntimo, porque, desde las épocas de Alejandro Villanueva, solo deja entrar a su "familia" a quien es de la casa. Por eso, hoy, cuando Flavio Maestri es su goleador y máxima figura, es imposible olvidar que el 'Tanque ' fue odiado por cada hincha aliancista que animaba desde Sur en algún momento. Su pasado rimense lo marginaba y aun más su piel blanca. Llegó en el Clausura 2004 y marcó solo tres goles. Llegó a convertir un penal en la final del 29 de diciembre ante Cristal, en la que Alianza Lima campeonó ganando por 5-4 en los tiros desde los 12 pasos. Pero incluso ese día, antes del penal, a la hinchada le costó demasiado cantar "Flavio corazón" como síntoma de apoyo.

Tras un nulo paso por China, Maestri volvió al equipo íntimo. Y la historia cambió. Fue pieza fundamental en el campeonato del 2006, cuando marcó 13 goles en 35 partidos. Convirtió el gol clave contra Cienciano en la final disputada en Matute que los íntimos ganaron 3-1. Actualmente, está dicho que es pieza insustituible del equipo de Miguel Ángel Arrué, y es incluso posible hablar acerca sobre una dependencia del delantero por parte del cuadro blanquiazul. Lo que que tambien queda claro es que el Comando Sur ya olvidó su pasado celeste y sus apodos plumíferos, y ahora solo espera que mantenga la mecha prendida y marque el mayor número de goles -que esta vez a los hinchas no les costará tanto festejar como hace tres años-.

Alfredo Tomassini disputando un balón con camiseta blanquiazul en 1987 (Foto: libro ¡Arriba Alianza!, Teodoro Salazar)Pero Maestri no es el primer "blanco resistido" de la historia de Alianza. Alfredo Tomassini fue, a su llegada a Matute en 1987, muy cuestionado por la hinchada de la tribuna Sur. Su pasado por Cristal también era un factor que influía en la distancia con la hinchada. Era el lunar blanco en el equipo de los 'Potrillos'. Pero rápidamente, con sus goles consiguió ganarse a la hinchada blanquiazul. Tomassini fue uno de los fallecidos en la tragedia del 8 de diciembre de 1987, y al no haberse encontrado jamás su cadáver existieron múltiples mitos urbanos en torno de su memoria. Su madre doña Ella Tomassini, gran hincha aliancista e infaltable en Matute, lo buscó por todo el litoral peruano hasta el día de su muerte.

Tras el Regional en que debutó con la blanquiazul, Tomassini marcó cinco goles durante el Descentralizado de 1987. Sus victimas fueron San Agustín, Deportivo Pucallpa, UTC, Hungaritos Agustinos y Deportivo Junín. Como cuatro de estos cinco partidos fueron jugados en Matute, el apoyo hacía el delantero fue total. Ya nadie se acordaba de su pasado ni de su color de piel, los goles que marcó penetraron en el corazón aliancista de tal forma que después de su muerte sigue siendo recordado como un goleador blanquiazul. La tragedia del Fokker obligó al equipo de La Victoria a romper una tradición, la de no importar jugadores. Lo de equipo 'grone' comenzó a quedar solo como un decir y sus delanteras empezaron a ser formadas por artilleros de distintas procedencias -y pieles-.

Otro caso parecido es el de Roberto Silva, tildado de poco hábil con el balón y con obvias resistencias en sus primeros años. Pese a debutar en 1997 con el equipo victoriano, solo jugó aquel primer partido frente a Municipal en el que despertó burlas de la hinchada apenas alguien en Matute soltó referencias sobre su pasado como voleibolista. Al siguiente año marcó su primer gol en un clásico del Apertura, pero el hecho pasó desapercibido por la derrota íntima 2-1 de aquel día ante la 'U'. El suceso que cambió la historia llegó en la jornada 15 del Clausura, el 25 de octubre de 1998, frente a Sport Boys, cuando marcó dos goles y devolvió a Alianza a la lucha por el título. Ese mismo año hizo tres goles más en el campeonato y en la MerconorteRoberto Silva marca ante Boys en el partido en que la hinchada aliancista le empezó a coger cariño, en 1998 (Foto: Don Balón Perú) anotó otros dos, por lo que la relación con el Comando Sur fue buena hasta antes de su marcha a Cristal, lo que le devolvió el odio de los hinchas. Pero hasta entonces, la dupla que formó con Claudio Pizarro -alguien que, en cambio, sí fue aceptado desde un inicio por Sur-, aquella recordada delantera de los 'Tanques Blancos', despertó más de una simpatía en Matute.

En 2004 Silva volvió a Alianza y tuvo un paso fugaz, durante el que solo logró marcar cinco goles. Sin embargo, debido a la huelga de futbolistas de la temporada 2003, Silva formó parte del equipo campeón de aquel año, ya que la final ganada contra Cristal se jugó en enero del 2004 e incluso el delantero marcó el primer gol del 2-1 que dio el título a los íntimos. Luego, tras pasar por Venezuela y México en el exterior y campeonar en el Apertura 2005 con Cienciano, volvió al equipo blanquiazul para marcar otros siete goles en temporada y media. Actualmente milita en el Deportivo San Martín.

Por el color de piel, por el pasado en un equipo rival o por la poca afinidad para desempeñarse, un jugador puede llegar a ser odiado. La famosa frase que dice que “goles son amores” se hace presente esta vez, ya que gracias a ellos el corazón 'grone' inserto en el Comando Sur aplaudió y anima a ídolos inicialmente resistidos.

Comentarios (1)add
...
escrito por Stephanie , octubre 05, 2007
BUEN ARTICULO.ESCRIBES CHEVERE.
LO RECOMIENDO PARA TODO ESOS PELOTEROS JAJAJA
PARA LOS FRUSTRADOS TAMBIEN JAJAJA
CLASE DE ETICA SUCKS!JAJAJAJA!

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