Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comLuego de un amargo debut ante Argentina, Perú afronta su segundo partido del Sudamericano Sub-20 ante Bolivia. Esta selección, lejos de ser un rival fácil, se torna casi imbatible para la escuadra nacional en esta categoría, a diferencia de lo que ocurre en la Sub-17.

 

    Alonso Cantuarias | @alonso_cantu
    Columnista editorial

Desde que los Sudamericanos Juveniles se iniciaron en 1954, Perú y Bolivia han compartido grupo y se han enfrentado en siete oportunidades con un saldo más que negativo y preocupante para la blanquirroja: apenas una victoria, dos empates y cuatro derrotas. A su vez, estos resultados arrojaron que Perú convirtió ocho tantos y recibió catorce goles.

Hasta el Sudamericano pasado disputado en Uruguay, Perú no conocía de triunfos ante la escuadra altiplánica. Tan solo había cosechado dos empates en treinta años. Un solitario tanto de Luiz 'Beto' da Silva le permitió a la escuadra nacional romper una pésima racha ante el conjunto verde.


En la previa del cotejo ante Bolivia por esta categoría, resulta evidente que los dirigidos por Fernando Nogara no son favoritos ante su rival, aunque este llega al torneo con grandes problemas. El cuerpo técnico comandado por Mauricio Soria recién asumió el mando el 27 de diciembre y tiene a cuestas menos de tres semanas de trabajo. Por si fuera poco, su mejor jugador, Sebastián Gamarra del equipo primavera del AC Milan, no va a estar presente por una pubalgia.

Ahora, pese a las autocríticas del propio comando técnico con respecto al nivel de sus jugadores, Soria señaló que el estado físico de sus dirigidos era “una vergüenza” y que el trabajo desarrollado hasta el momento era pésimo. Son cinco los futbolistas bolivianos que destacan del exterior: Henry Vaca (O’Higgins), Brandon Torrico (Elche), Limberg Gutiérrez (Nacional) y Bruno Miranda (Universidad de Chile). Detalle no menor por considerar y ponderar en el análisis previo.

Cuestión de categoría

Beto da Silva convirtió el gol del último triunfo de Perú ante Bolivia, en el Sudamericano Sub-20 de 2015. (Foto: AUF) 

Resulta curioso que buena parte de la prensa y de la afición peruana cataloguen los encuentros ante Bolivia como sencillos o de mero trámite cuando las estadísticas, al menos en la Sub-20, nos demuestran que no es así. En la categoría, los altiplánicos se constituyen como un verdugo recurrente de Perú, acaso comparable con Argentina o Brasil.

Otro aspecto por contemplar es que la ventaja boliviana en la Sub-20 también se explica por la generación dorada que surgió gracias al trabajo de la academia Tahuichi y que coincidió con los Sudamericanos jugados entre 1983 y 1995. Durante los ochenta e inicios de los noventa, la escuadra altiplánica vio fortalecidas sus divisiones menores menores, a diferencia de Perú que por aquellos años inició su ocaso en el surgimiento de nuevos talentos para sus selecciones. 

Pero más curioso resulta que este optimismo o favoritismo, según el ángulo con el que se quiera mirarlo, encuentra asidero si se revisa la categoría inferior, la Sub-17.


Desde la creación de la Sub-17 en 1985, peruanos y bolivianos también se han enfrentado en siete ocasiones. Pero aquí los números cambian favorablemente para la bicolor al registrarse cinco triunfos, un empate y apenas una derrota.

De aquí se desprenden cuestiones para analizar. La más resaltante es el hecho que existan tantas diferencias en ambas categorías. ¿Por qué Perú no sostiene su rendimiento ante Bolivia entre una Sub-17 y una Sub-20? Si se considera que ambos países tienen problemas de competitividad en menores -no por algo son los únicos en Sudamérica que nunca han asistido a un mundial Sub-20-, el problema pareciera ir más allá de los aspectos técnico y formativo.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Foto: prensa FPF


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