Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comEl rojo vuelve a estar de moda. Cienciano regresó a la máxima categoría, pero el ínterin de los días previos al partido decisivo ante Santos merece tener unas líneas.

Aldo Ramírez | @ramireztello
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La mañana del lunes 11 de noviembre en el Cusco amaneció frío y con una lluvia que parecía no acabar, Tayta Inti no fue tan escueto como otras veces. Es más, el sol casi ni se apareció, pero tiene que hacerlo para despertar a aquellos cusqueños de bien que tuvieron que ir a trabajar porque el lunes y es cuerpo lo sabe.

Ahora, sí se puede entender que el cuerpo sepa también de reacciones, de emociones y de formas de expresarse, como lo hicieron en masa la gran cantidad de hinchas que transitaron por las calles desde el viernes con camisetas rojas del Cienciano. Uniformes de distintas temporadas, de distintas empresas y hasta de distintas promociones del Colegio Nacional de Ciencias y Artes pasearon por las calles, señalando que no fueron días simples y sencillos.

A partir del sábado el ambiente previo al Cienciano - Santos comenzó a agarrar cuerpo. Las hinchadas de Imperio Rojo, Salvador Rojo, Furia Roja y Masacre Rojo, entre otras, hicieron sus banderazos, obligando el trabajo de la policía, porque más allá de todo habían turistas y ciudadanos que entendían de qué se trataba tanto movimiento, pero que se terminaron de enganchar medianamente. Igual, la fiesta estaba asegurada y no había lugar para haters.

Todas los hinchas de Cienciano se unieron en un solo grito. (Foto: Aldo Ramírez / DeChalaca.com) 

¿Y fue una fiesta para todos los cusqueños? Emocionalmente sí, aunque quedó el sinsabor de la cuestionable reventa indiscriminada: las 30,000 mil entradas puestas a la venta se agotaron el viernes en menos de dos horas y muchos hinchas se quedaron con las ganas de ir, aunque otros tuvieron que atenerse al cruel régimen de los revendedores, quienes pusieron entradas populares que originalmente costaron 25 a 120 soles, o entradas para occidente que pasaron de 50 a 300 soles.

En medio de todo llegó el domingo 10 de noviembre. Fue un día soleado con delegaciones concentradas y con colas interminables de gente en las afueras del estadio Garcilaso de la Vega desde las 6 de la mañana. ¿Desayunaron? ¿Almorzaron? Pues, los ambulantes hicieron su negocio: la trucha frita y los picantes de papas fueron protagonistas por un rato. El tiempo no fue impedimento para nadie, las horas pasaron rápido y las tribunas a un 80% dos horas antes del partido aseguraron el regocijo. También, dentro del estadio se produjo un festival de publicidades y no podía faltar una sola autoridad cusqueña, mientras que en la Plaza de Armas se puso una pantalla gigante para que toda la ciudad viva el día histórico.

Pasaron dos horas y el pitazo final de Kevin Ortega desató la locura. Se pronosticó lluvias e incluso las nubes se mostraron cargadas, pero lo único que salpicó fue la cerveza. Era el agasajo tras la consagración de Cienciano. El 'Papá' volvió a la máxima categoría y, entre risas y lágrimas que duraron una hora y media aproximadamente dentro del Garcilaso de la Vega, el punto de concentración tenía que ser la Plaza de Armas. Las redes sociales y el modesto Facebook Live de las centenares de personas con sus celulares tienen todo registrado, aunque la farra acabó a las 22:00 del mismo domingo. Bueno, desde lo diseñado, porque la gente siguió su propia fiesta en distintos puntos de la Ciudad Imperial.

Sergio Ludeña como parte de la celebración del lunes en el Cusco. (Foto: Aldo Ramírez / DeChalaca.com) 

La hora del break de un lunes laborable fue el momento perfecto para que los camiones de bomberos lideren la comitiva de jugadores en dos buses rojos -en uno jugadores y en otro dirigentes-. Fue el paseo más celebrado por todas las calles del Cusco, con toda la población -incluso, no necesariamente hinchas del club- vitoreando a los jugadores que lograban identificar. El más solicitado: Marcelo Grioni.

Comenzó esta bitácora con la descripción de la mañana cusqueña. En el transcurso de los días los ojos cusqueños se posarán en los representantes del otro colegio emblemático, pues Real Garcilaso -por el cupo a la Sudamericana en la Liga1- y Deportivo Garcilaso -por el ascenso desde la Copa Perú- tienen días decisivos. Sin embargo, una parte del Cusco está feliz: un 'Papá', el de América, volvió a sus fueros.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: Aldo Ramírez / DeChalaca.com


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