Foto: Martín Velásquez / DeChalaca.com

La 'U' dejó atrás las melodías sufridas. Volvió a fallar goles hechos y sigue conviviendo con la angustia, pero al menos esta vez abrazó un triunfo. El 2-1 sobre Deportivo Municipal en el Monumental sirvió para cortar una racha de tres derrotas consecutivas frente a los ediles y retomar posiciones expectantes en el Clausura.

 

Mil y pico fieles acompañaban los vaivenes de un equipo que invitaba al preinfarto. Los fanáticos cremas envejecían al compás de los yerros de Fano, de la inacción de Michael Guevara, de los milagros que se reproducían en el arco edil como perfecto corolario al mes morado. Quizá por eso se gritó tanto ese gol. Fue un grito estruendoso, con un estadio semivacío que ofrecía el eco suficiente para que la juventud se renovara por unos instantes. Adiós a las arrugas y a la calvicie precoz. “¡Ahora sí ganamos!”, gritó un hincha.

 

Ramos despeja ante la arremetida de Fano. Universitario volvió a desperdiciar muchas situaciones de gol (Foto: Martín Velásquez / DeChalaca.com)Por ello importó poco que el triunfo llegara cerca del final, que el desequilibrio lo pusiera un penal o que el rival fuera un equipo casi insalvable. Tras la absurda expulsión de Zabárbulo cuando recién se abría el telón -18 minutos- parecía que se venía una jarana crema con guitarra y con cajón. Al final, fue una noche de sustos, un Halloween acorde con un elenco que parece haber sido hechizado con la maldición de fallar goles. Que por momentos entusiasma y que por otros se nubla y se rinde ante el facilismo de un pelotazo mal trabajado. Esta es la “U” que ha recibido Gareca: un equipo en oscilación permanente.

 

El desenlace esta vez fue feliz. Al menos dio para el alivio. Porque si el humilde y disminuido Municipal terminaba sacando un punto de Ate, el Monumental, asaltado en la víspera por sus propios hinchas, iba a ser tomado por la Trinchera hasta fecha indefinida.

 

Guevara tuvo una decepcionante actuación ante los ediles (Foto: Martín Velásquez / DeChalaca.com)Del partido en sí, habrá que decirse que Gareca insistió con el 3-4-1-2 planteado ante Cristal, aunque esta vez el vértigo de Núñez -suspendido por acumulación de tarjetas amarillas- fue reemplazado por la insufrible solemnidad de Guevara. El partido fue un bostezo en el primer tiempo, y mejoró en el segundo gracias a los goles y algunos replanteamientos. Tanto fue así que los tantos inaugurales llegaron desde la banca. Ingresados en el entretiempo, Donny Neyra -de impecable tiro libre- y César Sánchez -de disparo al ras del suelo tras pase de Vera-, con menos de diez minutos en la cancha, facturaron de forma casi consecutiva un 1-1 parcial que hizo del Monumental un hervidero de protestas y nervios.

 

Tras ello, llegaron los bloopers. Dos tiros seguidos al palo, un gol increíblemente perdido por Correa, un penal no cobrado a Sawa, una pelota que entró al arco de Reynoso y que el guardalínea vio fuera, etc… Sonaban los marcapasos. Hasta que, faltando ocho minutos, llegó una proyección por izquierda de Karl Fernández -un jugador del que la 'U' ha generalmente prescindido a lo largo de la temporada-, una falta de Ramos dentro del área y el penal sancionado por Henry Gambetta. Setiembre de 2000: Universitario se impone a Municipal con un gol de penal en los minutos finales (Recorte: El Comercio, suplemento Deporte Total, 14/09/00 p. 2)Fano lo cobró de forma muy esquinada, y la pelota ingresó luego de rebotar levemente en el palo derecho de Reynoso. Nunca la angustia se vio mejor reflejada.

 

La 'U' se sacó de encima a Municipal tal como lo hiciera en la octava fecha del Clausura 2000, cuando, en el estadio Nacional, Eduardo Esidio convirtiera por la misma vía que Fano el gol del triunfo final por 1-2 frente a los ediles. Aquella vez se enfrentaron el último gran equipo que tuvo Universitario y el peor que debe haber tenido Municipal en toda su historia. Aquella vez también los cremas peleaban la punta y los ediles el descenso. Aquella vez también faltaban ocho minutos para el final.

 

Pero si los hinchas cremas viven en ansiedad, la Banda del Basurero ya debe haber pasado a una fase de depresión. El equipo que hasta hace unas fechas jugaba a ser puntero se ha desmoronado completamente.Reynoso lamenta el gol de Neyra que abrió la cuenta en el Monumental (Foto: Martín Velásquez / DeChalaca.com) Aquel cuadro que empezaba a afianzar una supremacía frente a los cremas -tres triunfos en los tres encuentros que habían disputado ante la 'U' en la temporada- sumó su sexta derrota consecutiva y la tercera en los minutos finales. La impuntualidad salarial ha vuelto a ser cómplice del drama de la 'Academia' y su iluminada directiva no ha tenido mejor idea que recurrir a la importación indiscriminada de material desechable. Porque solo así puede describirse el debut que tuvo esta noche el centrodelantero Jorge Luiz de Amorim Silva (a) ‘Jorginho’. ¿Y este de dónde salió?, se preguntó todo el estadio. Respuesta: del Londrina Esporte Clube de Brasil. Cuéntese también en su currículo una corta travesía por el Omiya Ardija de Japón. ¿Más datos? 29 años, 1.85 metros de estatura, 84 kilos. La generosidad que clubes como Municipal exhiben con los extranjeros, lamentablemente, no suele tener correspondencia con finales felices. Así acaban generalmente los equipos que descienden.

 

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