Foto: AFPPorto aprovechó el inicio de ambos tiempos para derrotar 2-1 a una Juventus empecinada en complicarse en salida con balón dominado. El inesperado tanto de Chiesa, no obstante, deja la llave abierta para la vuelta en Turín.
Luis Valenzuela | @figovalenzuela
Redactor

El oporto se caracteriza por su gran intensidad aromática y dulzura, que lo hacen ideal para ser bebido luego de una buena comida, como un bajativo. Algo así fue lo que mostró el FC Porto en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League sobre la Juventus FC: notable intensidad para complicar al rival y que este cometiera errores en salida, así como dulzura para empalagar al respetable con esas jugadas ofensivas que denotaban superioridad sobre su rival. A partir de esa receta, os dragões lograron su primera victoria sobre el conjunto bianconero en competiciones europeas, aunque esta no fue tan dulce como se pensaba.

Porto golpeó el frente después de solo 60 segundos, cuando el pase hacia atrás de Rodrigo Bentancur resultó demasiado corto y fue aprovechado por Mehdi Taremi, quien se deslizó para enviar el balón a la red de un desconcertado Wojciech Szczęsny. El golpe propinado por el iraní fue más fuerte de lo esperado para la Juventus, que no pudo desplegar su fútbol, en parte por el orden defensivo mostrado por Porto y en parte por el bajo accionar de su ofensiva en la primera parte. Ambos equipos empezaron a jugar de manera intensa, algo que se trasladó en constantes parates ante la frustración del árbitro principal Carlos del Cerro Grande.

Andrea Pirlo envió un 4-trapecio-2 al terreno de juego, con los ex Porto Danilo y Alex Sandro por las bandas; ambos afrontaron complicaciones cuando les correspondió marcar en sus bandas. Adrien Rabiot hizo dupla con Bentancur en el mediocampo, mientras que Federico Chiesa por derecha y Weston McKennie por izquierda eran los encargados de enviar balones hacia las posiciones de Dejan Kulusevski y Cristiano Ronaldo. Al estadounidense McKennie, sobre todo, le costó ejercer la función de volante ofensivo, labor a la que no está acostumbrado pero que tuvo que desempeñar debido a las bajas en el conjunto turinés.

Marega, así en ataque como en recuperación, fue indudablemente el mejor del campo. Aquí celebra su tanto ante la resignación de Alex Sandro. (Foto: AFP)

Por su parte, Sergio Conceição envió un 4-trapecio-2, con Wilson Manafá y Zaidu Sanusi como laterales con bastante llegada. Matheus Uribe hizo dupla con Sergio Oliveira, quien probó con remates de larga distancia; un combativo Otávio quedó por derecha y Jesús Corona por izquierda, mientras Moussa Marega y Mehdi Taremi fueron como hombres en ofensiva con intenso recorrido para presionar al rival. Los anfitriones evitaron que la Juventus creara situaciones peligrosas: eso se tradujo en que el primer intento de gol bianconero llegara solo a través de Merih Demiral, sustituto del lesionado Giorgio Chiellini, cuando el reloj frisaba ya el minuto 40.

Los visitantes también tardaron en salir de los bloqueos en el segundo periodo, ya que Marega recogió un corte de Manafá y disparó al poste cercano de Szczęsny después de apenas 19 segundos de reinicio para colocar el segundo para los locales. El maliense tuvo una actuación sobresaliente, hasta que fue cambiado por Marko Grujić debido a una lesión. La presión volvió a servir a os dragões y parar cualquier intento de reacción de la 'Vecchia Signora', al punto qde ue los jugadores bianconeros se estorbaban entre ellos. El Porto siguió generando peligro mediante los remates de larga distancia de Sergio Oliveira y también con el ingreso de Luis Fernando Díaz en reemplazo de Otávio.

La Juventus, no obstante, pudo despertar con los ingresos de Álvaro Morata por McKennie y de Aaron Ramsey por Kulusevski, ya que encontró un referente en ataque y un mejor armado en el mediocampo. Eso finalmente pareció despertar a los de Pirlo, ya que Chiesa aprovechó hábilmente un centro de Adrien Rabiot para descontar. Este gol teminó por romper una recha de cinco partidos del Porto en Champions sin recibir goles y así deja la eliminatoria abierta. Cristiano reclamó después que Chancel Mbemba lo había trabado en el área sobre el final del partido, pero lo cierto es que el astro se resbaló antes de que el defensor congoleño lo tocara.

Cristiano reclama un penal inexistente sobre el final del cotejo, ante la indignación de Mbemba. (Foto: AFP)

Queda ver si  el partido de vuelta en Turín mostrará a un Porto así de intenso para marcar la salida del rival y a una Juventus así de empecinada en salir jugando en primera. O si las circunstancias redefinirán roles para ofrecer a unos dragões cautelosos y una 'Vecchia Signora' vertical. Solo entonces se concluirá si el bajativo resultará ser dulce o amargo para cada cual.

Los Goles

Fotos: AFP


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La ficha del Porto 2 - Juventus 1

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