• TIENE FILO. Esta tijera de Rossel le permitió ponerse adelante a Vallejo. El ‘Pituquito’ sí que se lució. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • NO HAY CONSIDERACIONES. Pese a tener un pasado rosado, Rossel fue duramente marcado por los hombres de Boys. En la imagen se aprecia cómo pierde un balón ante Guevara. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • IMPONE RESPETO. Gómez se encargó de comandar al bloque defensivo rosado. Despejó cuanto balón pudo. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • LE TOMARON LA PLACA. La velocidad de Cazulo fue correctamente controlada por Iglesias y compañía. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • HACE LA DIFERENCIA. El talento de Guevara pudo provocar la remontada chalaca. La marca de Faiffer fue insuficiente para detener al  volante. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • LA HORA ROSADA. El autogol de Linares y el tanto de Franco, le permitió a los chalacos celebrar en el Mansiche. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • PARA CUALQUIER LADO. Demus no estuvo fino en la definición y Vallejo lo pagó caro. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • MUY TIBIO. Reyes no mostró convicción a la hora de trepar por su banda. Sus arremetidas fueron fácilmente controladas por Román.(Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • SE VUELVE LOCO. Alloco se batió con todo en la zaga rosada. El argentino realizó una aceptable labor. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • UNA CAÍDA MUY DOLOROSA. Vallejo jugó un irregular partido y cayó ante Boys. La derrota ante los chalacos, complica seriamente a los trujillanos con la baja. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • LA TRATA CON CARIÑO. Guevara volvió a ser fundamental para que Boys sacara un buen resultado de visita.  (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • LA SACA CON TODO. Iglesias cabecea con todo un balón dividido y aleja el peligro de su área. (Foto: diario La Industria de Trujillo)
  • UN POEMA LLENO DE DOLOR. Tras el pitazo final, los rosado se embargaron en una merecida celebración ante la frustración de los jugadores del Vallejo. (Foto: diario La Industria de Trujillo)

 

Más de lo mismo a veces es bueno y otras, no tanto. Se pudo apreciar el ritmo futbolístico creciente del Boys, ese que ha aparecido desde la llegada de ‘Chochera’ Castillo. Ese que ha conseguido a partir del aporte fundamental de Michael Guevara quien tiene en Franco e Yglesias a sus fieles escuderos en el toque apropiado de la pelota. Todos los demás, hasta Caggiano y sus limitaciones, dejan la piel en el campo para hacer que la Misilera avance. Cuando esto se vuelve una constante, no caben quejas. Pero cuando lo que persiste es el nivel pobre de Vallejo, uno se frustra. Buenos jugadores en todas las líneas, un buen técnico y una dirigencia seria que no se encuentran en el campo. ¿De quién es la culpa? Hay jugadores que no están rindiendo según las expectativas, pero no hay un sistema que los soporte. ¿Es malo el técnico? No, si no, ¿cómo era que tanta gente lo pedía como DT de la selección hace un par de años. Y cuenta con el apoyo dirigencial que no tienen otros proyectos. La nube negra de Vallejo no se va aunque cambien las estaciones.

Para el individual: Un nuevo ‘Maestrito’

Él era ‘Solanito’, pero ahora deberíamos llamarlo como le decían a ‘Ñol’: ‘Maestrito’. Lo que hace Guevara en el campo es sencillamente un placer. Siempre está un segundo (o más) adelantado al resto de jugadores del campo. Compañeros o rivales, eso no importa. Bien preparado físicamente, hace que no se note su peso ligero y aguanta las marcas antes de servir filosamente a sus compañeros. Es un jugador que está en otro nivel, el mismo que esperemos no pierda. Hay más gente para destacar (en Boys, no en Vallejo) pero esta vez Guevara marcó una diferencia tan notable que lo justo es resaltarlo solo a él.

Para el táctico: Chochera tú sí, ¿ah?

Sport Boys, en términos del Chavo, le pegó al gordo (y no se habla de Mario Gómez) con la contratación de Alberto Castillo. ‘Chochera’ acierta siempre en la estrategia de su equipo pues saque puntos o no, el cuadro chalaco siempre se ve bien. Esta vez mandó un 4-3-1-2 que no fue defensivo como se ve ante la simple lectura. Si Guevara se mueve y toca como lo hace, si Franco está tan despierto y si Yglesias es un émbolo incansable, no importa tanto que Caggiano no alcance el nivel de los otros tres para que los rosados tengan un ataque bien plantado. Los demás patean con criterio para cortar las intenciones ofensivas del rival. De Vallejo no hay muchas cosas buenas que decir. De hecho no hay más que el golazo de Rossel. Buen gesto técnico, per mejor fue el movimiento colectivo previo. Si Faiffer y Cazulo fueran así de sorpresivos al menos tres o cuatro veces más por partido, el cuadrado que aplica Rivera en el medio no sería tan deficitario. Y si encima tiene la mala suerte de que Linares encaje un gol en el arco de Hermoza, los de arriba tienen que dar mucho más.

Para el emotivo: Juventud, divino tesoro

Se escuchaba bajito, pero se escuchó en todo momento. No eran muchos, pero llegaron a Trujillo a apoyar a su equipo en su lucha por mantener la categoría. La hinchada de Sport Boys alentó siempre en Trujillo a un equipo que respondió en la cancha. Cuando se encuentra una unidad de ese estilo, es difícil que los resultados se escapen. Es algo que, lamentablemente, no tiene Vallejo.

Para el estadístico: Primera primavera

Desde que se enfrentaron por primera vez en 2004, Boys solo le había ganado a Vallejo de visita una vez: fue justamente en aquel Apertura 2004, pero ese partido se jugó en Chimbote. Esta vez sí los rosados pudieron salir victoriosos del Mansiche y dejaron a tras a su rival de turno en la pelea por escapar de la baja.

Fotos: diario La Industria de Trujillo

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