Al mando de José Mourinho, Manchester United completó su tercera derrota consecutiva frente a Watford. Pese a ser muy temprano para conclusiones, la mezcla entre el portugués y el club inglés deja incertidumbre por sus antecedentes.
Jair Villanueva | @Jair_Villanueva
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José Mourinho debutó en la conducción del Manchester United el 7 de julio en la final de la Community Shield. El rival fue el sorprendente Leicester City, un consagrado verdugo de gigantes que no pudo ante la jerarquía de un ataque que incorporó por primera vez a Zlatan Ibrahimovic delante de Wayne Rooney.

Los buenos resultados se extendieron con tres victorias consecutivas en la Premier League 2016/17: 1-3 ante el Bournemouth, 2-0 contra el Southampton y 0-1 versus el Hull City. Una muy buena racha para llegar en buen estado de forma al derbi de Manchester contra el City de Josep Guardiola. Los dirigidos por Mourinho, sin embargo, cayeron 1-2 para, luego, completar una racha de tres derrotas consecutivas frente a Feyenoord (1-0) en Rotterdam por la Europa League y Watford (3-1) en la Premier League.

Pero estas derrotas no llegan por situaciones fortuitas. Aun ganando, Manchester United no convenció como propuesta colectiva en los juegos que ha tenido en la temporada 2016/17. Una deuda que tiene desde que David Moyes llegó al banco del tres veces campeón de la Champions League.

Derroche verde

Después de la salida de Alex Ferguson, el United gastó poco más de 667 millones de euros entre el mercado de pases de verano de la 2013/14 y la reciente. Cuatro años con un promedio de aproximadamente 166 millones de euros anuales. Los dos más caros han sido Ángel di María y Paul Pogba: el pase del primero costó alrededor de los 80 millones de euros, mientras que por el segundo se pagó la absurda cifra de 115 millones de euros.

Di María se fue sin éxito de Manchester United. (Foto: Daily Mirror)

No solo los jugadores generaron expectativa -y fallaron en el intento de consolidarse como Di María y Falcao-, sino que la llegada de tres distintos técnicos ha desenmascarado en Manchester la poca importancia a mantener una línea de juego entre uno y otro.

La figura de Ferguson pareció tener un predecesor ideal con Moyes, quien fue un desastre. Luego llegó Van Gaal tras un buen Mundial Brasil 2014, pero claramente lejos de tener como objetivo implantar coherencia con un estilo que abarque todas las divisiones del club. Hasta que llegó José Mourinho de unas vacaciones pagadas en Chelsea.

Desmoutivado

'Mou' se ha caracterizado por motivar a sus jugadores a partir de un rol antagonista. Consiguió una Champions League con un Porto que no era favorito en la temporada 2003/04. Luego llegó al Chelsea para imprimirle personalidad ante los dominantes Arsenal y Manchester United, y lo consiguió con un equipo que no estuvo lleno de figuras, como en etapas posteriores.

Mourinho ganó dos scudettos con Inter. (Foto: Sky Sports)

Este paso le sirvió al técnico portugués para saltar a un equipo obligado a ser candidato. Mourinho llegó a Inter de Milan en un momento de quiebre para la Serie A, pues gigantes como Milan y Juventus empezaban una transición financiera y futbolística. Consiguió ganar dos veces seguidas el scudetto desde que pisó Italia, en las temporadas 2008/09 y 2009/10.

Real quiebre

Pero a Mourinho no le sirvieron los dos scudettos ni el bicampeonato en la Premier, ni menos la Champions League con Porto, para llegar al club más importante que le tocó dirigir. El portugués llegó a Real Madrid por una sola razón: eliminó al Barcelona de Josep Guardiola en las semifinales de la Champions League 2009/10. Con una apuesta por las transiciones veloces y tener uno o dos jugadores contundentes en el contraataque, Mourinho sorprendió en el Giuseppe Meazza con un 3-1. Mientras tanto, en la vuelta, inmoló a Samuel Eto’o, un futbolista complicado de convencer, como carrilero izquierdo.

Estos partidos pusieron a Mourinho en un Real Madrid que necesitaba el antídoto para el Barcelona de ‘Pep’. Llegó y se comió una goleada 5-0 en su primera temporada, la 2010/11. Fue un banco de pruebas durísimo, pero que le sirvió mucho, pues de ahí en más los duelos contra el técnico de Sant Pedor fueron parejos. Pero a costa de un equipo hecho solo para ello, dejó pasar todas las Champions que disputó y tan solo ganó la Liga 2011/12.

Mourinho llegó a Real Madrid para ser antagonista de Guardiola. (Foto: Sky Sports)

Mourinho, pues, demostró que necesita de un rol antagónico, de jugadores con retos grandes e incómodos para sacarles el mejor rendimiento a favor del colectivo: algo alejado del idealismo futbolístico que quiere vender el confundido Manchester United. Finalmente, se juntaron un técnico que no ha encontrado incentivos alrededor en su regreso a la Premier con un equipo que vendió su identidad al postor que le entregue un resultado inmediato.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: Daily Mirror, Sky Sports


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