Composición fotográfica: Junior Chuquillanqui / DeChalaca.comEn 1974 un gol agónico de Schwarzenbeck le arrebató a Atlético de Madrid su primera Champions y salvó la consolidación europea de Bayern. Sin este gol, la historia de gloria en el fútbol hubiese sido distinta para ambos.

 

 

Jair Villanueva | @Jair_Villanueva
Editor

Hace casi 42 años, Atlético de Madrid y Bayern Münich vivieron un quiebre en su historia. El primero empezó con un trauma que lo siguió 40 años luego, en aquella final ante Real Madrid empatada al minuto final por Sergio Ramos. El segundo empezó su historia grande en Alemania y Europa, para colocarse como el más grande de su país y un gigante del ‘Viejo Continente’. La final de la Copa de Campeones de Europa, equivalente a la Champions League, de 1973/74 eligió el destino de ambos equipos.

Cambio de ruta

La final de la Copa de Campeones de Europa 1973/74 se jugó el 14 de mayo en el luego trágico Estadio Heysel de Bruselas. El partido culminó 0-0 para, luego, jugarse 30’ suplementarios. Cuando estaba por culminar el partido, sin embargo, apareció Luis Aragonés para anotar a los 114' el 0-1 y hacer los colchoneros empiecen a tocar el cielo ante el que se volvería uno de los equipo europeos más poderosos de todos los tiempos -Bayern ganaría también la ‘Orejona’ en las dos temporadas posteriores-.

Sobre el final, a los 120', sin embargo, apareció el villano que nadie quiere recordar en la rojiblanca de Madrid. Georg Schwarzenbeck, otro multicampeón con la camiseta muniquesa, anotó el empate que llevó a ambos equipos a un partido extra, pero para Atlético la final terminó ese 14 de mayo. Tres días más tarde, de nuevo en ese teatro de las pesadillas para los colchoneros llamado Heysel, Bayern barrió con su rival y lo goleó 4-0.

 

 

Luis Aragonés se para frente al balón. Se juegan 114’. ¿Tendrá la suficiente fuerza para anotar de tiro libre? Sepp Maier espera atento detrás de la barrera. Aragonés remata por encima y ¡gol! ¡Golazo del ‘Atleti’! Disparo imposible para Maier y la ‘Orejona’ tiene un pie y medio en Madrid, 1-0… El partido va a culminar, se juega el último minuto, toma el esférico ‘Katsche’ Schwarzenbeck, quien sorprende con un remate de media distancia, dispara… ¡Impresionante! No se puede creer lo que ha sacado Miguel Reina con las uñas de los dedos ante el potente y esquinado remate del alemán. Luego el balón rebota en el poste derecho y se va al tiro de esquina, pero el belga Vital Loraux acaba el partido. ¡Atlético de Madrid campeón de Europa!

Buenos colchones

El paso de los sesenta a los setenta en España había empeazado a significar un cambio en sus jerarquías futbolísticas internas. El entonces otrora dominador Real Madrid apenas consiguió un título entre las temporadas 1969/70 y 1972/73, mientras que en las otras tres temporadas no pudo subirse al podio de la Liga. Clubes, pues, como Valencia, Athletic de Bilbao y el mismo Barcelona, que no había ganado ninguna liga en la década, repuntaron.

Atlético de Madrid fue el abanderado en esta lista de rebeldes que discutieron el gobierno madridista. Ganó el torneo en 1970 y repitió el plato en 1973, título que le dio la opción de jugar la Copa de Campeones de Europa (antecesora de la actual Champions League) en su temporada 1973/74. Ganarla habría sido icónico para consolidar el mensaje de una España renovada, a solo un año de la muerte del dictador Francisco Franco -quien además era hincha a ultranza del Real Madrid-.

Atlético de Madrid ganó la Intercontinental 1975 ante Independiente tras perder 1-0 en Avellaneda y ganar 2-0 en el Vicente Calderón. (Foto: colchonero.com) 

El título del 'Atleti', sin embargo, no habría alterado demasiado su historia inmediata. El equipo colchonero pudo igual jugar la Copa Intercontinental disputada en 1975, debido a que el Bayern renunció a hacerlo con el argumento de incompatibilidad de fechas con su calendario futbolístico para viajar a Argentina a enfrentar a Independiente. En cotejos de ida y vuelta, el elenco rojiblanco derrotó a los de Avellaneda y consiguió el que hasta ahora se luce como el título más ostentoso de su historia.

Lo que sí habría logrado un Atlético campeón de Europa es el adelanto de la chapa de héroe a un personaje: Luis Aragonés. El ‘Sabio de Hortaleza’ no solo habría cerrado un ciclo de grandeza para el club con su gol; también habría inscrito dicha etapa como de una mentalidad ganadora y con fantasmas alejados en sus siguientes temporadas. Atlético, habría detenido la ola de títulos que en la segunda mitad de los setenta obtuvo el Real Madrid y habría sobrepasado a Barcelona, para convertir así a Madrid en la ciudad del fútbol de España.

Cuarenta años después, además, Diego Simeone no tendría que haber batallado con tanta fiereza para convertir en confianza la poca ambición del equipo colchonero, que se conformó con ser animador de España. ¿Habría llegado el ‘Cholo’ a ser entrenador de un equipo grande, con otras aspiraciones, como este nuevo Atlético? La respuesta a al que conduce esta nueva realidad indica que no.

Ramos fue el Schwarzenbeck de 40 años después. (Foto: AFP) 

Aun con Simeone al mando, no obstante, Atlético habría respondido a los últimos minutos de la segunda final de Liga de Campeones en su historia. Ante Real Madrid en la temporada 2013/2014, también en el minuto final, aquel cabezazo de Sergio Ramos, potente y esquinado, quizá sí habría llegado a la punta de los dedos de Thibaut Courtois, en una acción heroica como la de Miguel Reina 40 años atrás. Podría haber sido otra historia feliz para un equipo que es grande, pero que gracias a la fatalidad aún es visto a nivel de los gigantes mundiales como chico.

Destino final

En paralelo al Atlético, en Alemania se empezó a gestar una de las mejores generaciones -si no la mejor- de su fútbol, la cual estaba concentrada en un equipo: Bayern Münich. El cuadro bávaro hasta los setenta era un club relegado en la jerarquía más alta del fútbol teutón. Apenas había conseguido un título de la liga alemana en 1932 y repitió el plato recién en la temporada 1968/1969 de la ya constituida Bundesliga.

La generación dorada bávara tuvo dos estandartes: Franz Beckenbauer y Gerd Müller, ganadores de cuatro Bundesligas entre 1969 y 1974. Fue preámbulo del Mundial Alemania 1974, en el que ambos se coronaron campeones con una base conformada por aquel Bayern. Así, pues, empezó el nacimiento del que es, hoy en día, el equipo más poderoso y grande de Alemania, sin discusión de por medio.

 

La historia de dominio europeo de Bayern Münich y, por ende, del fútbol alemán habría tenido difícilmente un inicio auspicioso con un golpe durísimo a su máximo representante: ser vencido por un equipo entonces chico. Sepp Maier, Paul Breitner, Franz Beckenbauer, Georg Schwarzenbeck, Uli Höness y Gerd Müller, las figuras de los bávaros, eran las mismas del equipo alemán campeón del mundo en 1974.

Sin el incentivo moral que significó el triunfo sobre el Atlético habría sido más complicado que Alemania encarara su Mundial con convicción ganadora. Sobre todo, habría tenido mucha más presión colectiva para ganarle a un equipo, a todas luces, mejor que el teutón: la ‘Naranja Mecánica’ de Johan Cruyff.

Así, pues, quizá de haber perdido el Bayern aquella final de Heysel no solo Alemania se habría quedado sin su segunda Copa del Mundo, sino que aquella mítica y genial Holanda se ubicaría como el mejor equipo de la historia con el título en sus manos. Eso, además, le habría traumas posteriores como ocurrió con el Atlético de Madrid. Pero solo es un romántico supuesto, escrito en cualquier idioma menos en alemán.

Composición fotográfica: Junior Chuquillanqui / DeChalaca.com
Fotos: colchonero.com , delanterocentro.com y AFP


Comentarios (2)add
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escrito por kgm , mayo 03, 2016
Amigos de DeChalaca, ustedes perdonen, pero en el año 1974 el Bayern ganó su primera Copa de Europa, que sería consecutiva hasta el año 1976.
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escrito por Punisher , mayo 12, 2016
Y así termina otro romántico episodio de Virtual Replay, gracias hermanos de DeChalaca.
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