Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comSe cumplen 15 años del 2-0 de Perú ante Paraguay, en el inicio de las Eliminatorias para Corea-Japón 2002. Ese que dejó las celebraciones de ‘Ñol’ y ‘Chorri’, y el penal que le tapó Ibáñez a Chilavert. ¿Qué habría cambiado si Perú no comenzaba ganando?

 

La selección está a horas de tener su primer partido en la era Gareca y el país espera con expectativa para empezar a ver plasmado, en la cancha, lo que planea el ‘Tigre’. Y, claro, lo ideal es que sea con un triunfo. Como sucedió hace exactamente 15 años, el 29 de marzo de 2000, cuando Perú venció por 2-0 a Paraguay en el arranque de las Eliminatorias Sudamericanas para Corea-Japón 2002.

Lamentablemente, el inicio auspicioso no terminó en celebraciones. Perú solo estuvo en zona de clasificación al Mundial en las dos primeras fechas, y al final quedó relegado en el octavo lugar, solo por delante de Venezuela y Chile. ¿Habría cambiado el desenlace si el primer capítulo de esa historia hubiera sido diferente?

Lo que ocurrió

Perú, dirigido por ‘Pacho’ Maturana, le ganó con claridad al Paraguay de Sergio Markarián. Ese día, la bicolor alineó con Oscar Ibáñez en el arco; Jorge Soto, Juan Pajuelo, Miguel Rebosio y Percy Olivares en defensa; Juan Jayo, José del Solar, Nolberto Solano y Roberto Palacios en la volante, dejando en el ataque a Claudio Pizarro e Ysrael Zúñiga. En el complemento entraron Roberto Holsen por ‘Cachete’, Jorge Huamán por Olivares y Marko Ciurlizza por Pizarro.

La ‘Albirroja’, en tanto, inició acciones con José Luis Chilavert; Francisco Arce, Celso Ayala, Carlos Gamarra, Denis Caniza; Carlos Humberto Paredes, Julio César Enciso, Roberto Acuña, Jorge Campos; José Saturnino Cardozo y Roque Santa Cruz. Markarián hizo tres cambios, en los que curiosamente ingresaron tres futbolistas con paso por el Perú: Gabriel González (Universitario 1996) por Enciso, Estanislao Struway (Cristal 1996) por Cardozo y Diego Gavilán (llegaría a Aurich 2011) por Paredes.
José Velásquez y Francisco Maturana, la dupla técnica de la selección peruana al inicio de las Eliminatorias para el Mundial de Corea y Japón (Recorte: revista El Gráfico Perú)
Las principales emociones llegaron en el segundo tiempo. Primero, a los 54’, cuando Nolberto Solano cambió un penal por gol. Apenas dos minutos después, Palacios metió uno de sus característicos “chorrigolazos” y desató la fiesta en el Nacional. Encima, celebró con su polo de “Te amo Perú”, que se usa hasta hoy. Y la cereza en la torta llegó un ratito más tarde, cuando Oscar Ibáñez le atajó un penal a Chilavert. Negocio redondo. La fiesta fue completa. Encima, en la segunda fecha (disputada el 26 de abril), Perú sacó un puntazo en Santiago: el 1-1 ante Chile invitaba a soñar… pero luego todo fue una pesadilla.

Lo que pudo pasar

Si Perú no tenía ese estreno soñado en las Eliminatorias, es probable que se hubiera cuestionado la ausencia de Juan Reynoso. El ‘Cabezón’, en ese entonces, militaba en Cruz Azul y había disputado su último partido en la bicolor unos días antes, el 23 de febrero ante Colombia (por la Copa de Oro de la Concacaf con victoria cafetera por 2-1), y era pedido por muchos jugadores que integraban ese plantel. Lo veían como referente y capitán. Un remate de Claudio Pizarro sobre la marca de Estanislao Struway, cuando el delantero aún no era el centro de todas las críticas (Recorte: revista El Gráfico Perú)
La vuelta del ‘Cabezón’, a su vez, podría haber evitado ese sonado distanciamiento entre Palacios y Solano, acentuado con la diferente percepción en el hincha por los polos que usaron para celebrar sus goles (uno nacionalista, el otro con un sponsor). Y, también, le habría quitado presión a jugadores jóvenes como Claudio Pizarro, que tuvo que asumir temprano como referente por su importante paso por el fútbol alemán (estaba en el Werder Bremen, y a mediados de 2001 sería traspasado al Bayern Munich).

Un empate o derrota en el debut, además, habría hecho que no se viviera ese clima triunfalista tras las dos primeras fechas. No se sabe por acá manejar ese ambiente victorioso, menos aún cuando recién empieza todo (quedaban 16 partidos más). Los resultados no mienten: en las cuatro siguientes jornadas Perú apenas sumó un punto.
Un símbolo de Roberto Palacios en su historia con la selección luego de anotar su gol en el arco paraguayo (Recorte: revista Once)
Otro resultado también pudo influir en el futuro de los técnicos. Julio César Uribe reemplazó a Maturana en la novena fecha, mientras que Sergio Markarián terminó la Eliminatoria, aunque no llegó a dirigir a Paraguay en el Mundial. Su suerte, seguramente, habría cambiado si ese 29 de marzo de 2000 no hubiera pasado lo que ocurrió en el Nacional.

Igual, en el fútbol hay una vieja frase que dice que “mejorar es más fácil ganando”. Así que desde este rincón siempre va esperarse que la selección gane, sean amistosos o partidos por los tres puntos. Eso sí, nunca hay que cegarse, ni confiarse con lo que se viene. Como para aprender de los errores y no tropezar de nuevo con las mismas piedras.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: revistas El Gráfico Perú y Once


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