Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comZambia, que celebra 50 años de independencia este año, fue protagonista de una de las mayores tragedias aéreas de la historia del fútbol. ¿Cuánto habría cambiado la historia del fútbol africano si el accidente de 1993 no hubiera ocurrido?

Zambia, país ubicado en el centro sur del África y bordeado por la República Democrática del Congo, Tanzania, Malawi, Mozambique, Zimbabue, Botsuana, Namibia y Angola, obtuvo su independencia del Reino Unido el 24 de octubre de 1964, luego de tan solo 76 años como colonia británica. Sin embargo, la Asociación de Fútbol de Zambia se fundó en 1929 pero solo logró la afiliación a la CAF y a la FIFA una vez la independencia del país declarada.

Si bien no suele ser reconocida como una nación de fútbol poderosa en el África, la selección de Zambia -apodada 'los chipolopolo' (las balas)- ha tenido buenos momentos, como cuando fue subcampeona continental en 1974 y campeona africana en 2012. No obstante, la generación dorada del fútbol zambiano vio la luz a finales de los años ochenta y principios de los noventa, con un plantel talentoso con jugadores como Derby Makinka, Wisdom Mumba Chansa, Kelvin Mutale y Kalusha Bwalya, uno de los dos mejores jugadores de la historia de Zambia, liderados desde el banquillo por el mayor goleador de la historia zambiana: Godfrey Chitalu. Justamente, este equipo dio que hablar en los Juegos Olímpicos Seúl 1988, en las cuales goleó sin atenuantes por 4-0 a Italia.

En su momento pico, en plena Eliminatoria hacia el Mundial Estados Unidos 1994, la selección zambiana fue víctima de la tragedia, cuando su avión cayó al Océano Atlántico en la costa gabonesa en un vuelo que la llevaba a Dakar para disputar un partido clasificatorio ante Senegal. Todos los integrantes del plantel perecieron en el accidente, aunque se salvó Kalusha Bwalya -actual presidente de la Asociación de Fútbol de Zambia- solo porque no viajó al estar lesionado. Cabe entonces imaginar cómo habría evolucionado el fútbol zambiano si tamaña tragedia no hubiera ocurrido aquel fatídico 27 de abril de 1993.

En 1993, Zambia tuvo una selección con jugadores que podían hacer historia. La tragedia no lo quiso así (Foto: cntv.cn)

Reyes de África

Luego de la tragedia y tras algunos meses de luto, Zambia retomó su participación en las Eliminatorias a la Copa Africana de Naciones de 1994 y a la Copa del Mundo del mismo año. En el ámbito continental, la selección no tuvo mayores inconvenientes para confirmar su participación en la cita máxima en Túnez, torneo en el cual llegó hasta la final, la cual terminó perdiendo por 2-1 frente a la mejor Nigeria de todos los tiempos, a pesar de haber abierto el marcador tan solo a los 4’ de juego.

Así, Zambia obtuvo el segundo subcampeonato continental de su historia pero se quedó con el grandísimo sinsabor de haber fallado en el último peldaño que la habría llevado a la gloria y habría conmemorado de manera inmejorable la irreparable pérdida de sus compatriotas un año atrás. Justamente, con la presencia de John Soko o Robert Watiyakeni en la zaga, tal vez la selección habría podido mantener la valla invicta o, en su defecto, la efectividad de Moses Masuwa o Patrick Banda en ataque habría contrarrestado los goles de Emmanuel Amunike, para así desequilibrar el partido a favor de los chipolopolo.

Con el título continental por primera vez y contando con el plantel más talentoso de su historia, Zambia habría podido encarar un eventual Mundial 1994 desde lo más alto del África y con la motivación y mentalidad ganadora necesarias para hacer un papel decoroso en Estados Unidos.

Primer Mundial

Abdelkrim El Hadrioui disputó el Mundial Estados Unidos 1994 con Marruecos. Ese lugar pudo haber sido de Zambia (Foto: AFP)

En efecto, las Eliminatorias al Mundial norteamericano fueron negociadas bastante bien por los zambianos, quienes se perfilaban como clasificados antes de la tragedia de abril de 1993. Tras este evento traumático, Kalusha Bwalya -el capitán del equipo- lideró a un nuevo plantel en los partidos restantes, en los cuales Zambia llegó a la última fecha con la necesidad de obtener un solo punto en Marruecos para asegurar la participación en su primera cita planetaria.

Lamentablemente para Zambia, los locales ganaron 1-0 en Casablanca, con gol de Abdeslam Laghrissi a media hora del final, y dejaron así a los chipolopolo muy cerca de la gloria. Así como en la final ante Nigeria unos meses después, se puede suponer que la generación dorada del fútbol zambiano habría sido capaz de concretar esa clasificación al Mundial, no solo sacando el empate necesario en Marruecos, sino seguramente venciendo a los 'Leones del Atlas' en su propia casa para afirmar su superioridad en el campo.

Con una hipotética clasificación, puede asumirse que Zambia habría sido sembrada en el grupo F junto con Arabia Saudita, Bélgica y Holanda, grupo difícil en el que Marruecos terminó último con cero puntos. En su primer partido contra Bélgica y por estilos, es posible que los africanos hubieran logrado al menos un punto, ya que los marroquíes perdieron por la mínima diferencia. Luego, el duelo ante Arabia Saudita habría sido de descarte. Frente a la mejor selección saudí de la historia, este partido hubiese sido bastante entretenido, con pronóstico reservado, pero se puede suponer que Zambia habría logrado aunque sea un empate gracias a su poderío ofensivo. Finalmente, en el último partido contra Holanda, la calidad de los europeos habría sido presumiblemente demasiada para los chipolopolo. Así, con cuatro puntos, Zambia habría podido colarse en octavos como el cuarto mejor tercero, y habría enfrentado nada menos que a Nigeria, la única selección africana que se ubicaba por encima en esa época. Por lo tanto, es de esperarse que ese duelo lo habrían ganado las ‘Súper Águilas’, más aun considerando que, en la realidad, hicieron sufrir a Italia hasta el tiempo suplementario y solo sucumbieron ante las dos anotaciones del legendario Roberto Baggio.

Nigeria fue la gran sorpresa en Estados Unidos 1994 habiendo clasificado a los octavos de final (Foto: George Herringshaw)

Entonces, se puede asumir que una hipotética exitosa participación como la descrita habría posicionado a Zambia en una vitrina mundial similar a la que ocupó Nigeria en los años noventa. Quién sabe si, con tamaña experiencia adquirida, sus jugadores habrín podido irse en mayor cantidad el fútbol europeo, e iniciado así un círculo virtuoso en el que habrían optimizado su nivel y reforzado su selección para llevarla a más citas continentales y mundiales, al menos hasta inicios de la década siguiente, como lo hizo justamente Nigeria. A pesar de que todo esto no ocurrió, el fútbol zambiano logró tener su desquite años más tarde.

La revancha contra el destino

Considerando que Zambia perdió la oportunidad de ser campeona de África y clasificar a su primer Mundial por tan solo un gol en ambos casos, es imposible no creer que otros habrían sido los desenlaces de esos dos encuentros clave con la presencia de los chipolopolo fallecidos en el accidente aéreo. Con un título continental y una participación mundialista, la selección zambiana probablemente habría mantenido su buen nivel y le habría hecho ardua pelea a la poderosa Nigeria de aquella época hasta finales de siglo. De esta manera, Zambia se habría podido consolidar como una de las nuevas fuerzas del fútbol africano, algo que al final no ocurrió, ya que la selección decayó mucho en su nivel y anduvo en el limbo durante muchos años.

A pesar de todo, su renacimiento no pudo ser más grato, ya que, como es sabido, en la Copa Africana de Naciones de 2012 en Gabón y Guinea Ecuatorial, Zambia consiguió llegar hasta la final, la cual -como lo quiso el destino- se jugó justamente en Libreville, a escasos kilómetros de donde cayó al mar el avión que llevaba a su generación dorada 19 años atrás. Antes de la gran final contra Costa de Marfil, todo el plantel zambiano se dirigió a la costa gabonesa y dejó flores en el mar en memoria a los chipolopolo fallecidos en 1993.

El destino lo quis así: Zambia fue campeón de la Copa Africana de Naciones 2012 (Foto: EFE)

Finalmente, para completar el ciclo que abrieron estos eternos héroes zambianos, la actual selección venció en penales a los 'Elefantes' y se coronó campeona de África por primera vez en su historia. Y convirtió así a Gabón en el país que fue testigo de la peor tristeza del fútbol zambiano pero también de la mayor alegría de su corta historia.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: George Herringshaw, AFP, EFE, cntv.cn

 


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