Hasta el último triunfo de la selección por Eliminatorias, las canchas paraguayas habían estado vedadas para éxitos del fútbol peruano, con una única excepción: los títulos logrados en el ascenso guaraní por Mario 'Foca' Gonzales como DT del Nacional de Asunción en 1979 y 1989, además de un subtítulo en la máxima categoría con Sol de América.
    Roberto Castro | @rcastrolizarbe
    Director General

Sobre la vida y obra de Mario Gonzales Benites (Lima, 19 de enero de 1937) se han tejido diversos mitos. Acaso el más legendario es la supuesta maldición que endilgó a Alianza Lima cuando fue despedido de la dirección técnica del club en 1977 para ser reemplazado por Juan Eduardo Hohberg, y a la que la sabiduría popular atribuye los diecinueve años sin campeonar que pasó el cuadro íntimo.

Sin embargo, de la 'Foca' Gonzales se ha tenido siempre como principal referencia su paso por el fútbol de Paraguay, país con el que logró una fuerte identificación, al punto de haber adquirido la nacionalidad guaraní. La ausencia, no obstante, de mayores referencias certeras sobre la historia del fútbol paraguayo en Internet y en general las pocas informaciones que usualmente han llegado desde las tierras del Chaco a la prensa deportiva peruana han envuelto en nebulosa las campañas del moreno DT en dichas canchas, las cuales ahora DeChalaca rescata para poner en valor el éxito de un profesional peruano que supo ser profeta lejos de su tierra y dar dos vueltas olímpicas con uno de los clubes más emblemáticos de Asunción: el Nacional querido.

Enfoque académico

Como jugador, Mario Gonzales se había formado en canteras de Alianza Lima, y jugado profesionalmente en filas de Mariscal Sucre y Deportivo Municipal, club este último del cual era hincha. Se retiró joven y antes de cumplir los treinta años de edad comenzó a hacer carrera como entrenador en Copa Perú, hasta que en 1970 le llegó la primera oportunidad de dirigir en la máxima categoría: ocupó durante toda la temporada el banquillo de Carlos A. Mannucci, que acabó salvando la categoría al quedar en el antepenúltimo lugar por encima de los descendidos Deportivo Sima y Atlético Grau.

Mario Gonzales en un entrenamiento de Cerro Porteño en 1975. (Foto: Facebook) 

Al año siguiente, la 'Foca' pasó precisamente a filas de Sima, para dirigirlo en la Segunda División. El cuadro de la Marina campeonó, pero Gonzales no llegó a culminar la campaña. Más bien, emprendió rumbo a Paraguay, donde le llegó la oportunidad de dirigir en Primera División a Nacional, la 'Academia' asunceña, para tener su primera aproximación con la camiseta que le depararía mayores alegrías. Luego volvió al Perú: pasó por FBC Melgar, la selección juvenil, Deportivo Junín, León, Alianza Lima y Deportivo Municipal, con paréntesis en el Barcelona de Guayaquil y otro periplo en tierras guaraníes en 1975 para ponerse al frente de Cerro Porteño, al que llegó en reemplazo de Sinforiano García luego de que al 'Ciclón' le fuera muy mal en la Copa Libertadores.

En 1978, cuando Gonzales estaba en el Perú al frente de su querido Municipal, otra 'Academia' sufría el golpe más duro de su historia: Nacional de Asunción se fue al descenso por primera vez, producto de una crisis institucional que lo había afectado en diversos frentes. La situación era especialmente dolorosa para el club de Barrio Obrero, pues al año siguiente se aprestaba a celebrar sus bodas de diamante, situación que lo encontraría por primera vez en la Primera División de Ascenso, segunda categoría del país.

En esas condiciones, en Nacional se decidió tomar el toro por las astas y elegir una nueva directiva. Asumió la presidencia el escribano Óscar Harrison, quien así dio el primer gran paso de la carrera dirigencial que años más tarde lo encumbraría por casi dos décadas como mandamás de la Liga Paraguaya de Fútbol. Su primera medida fue sanear el padrón del club: de alrededor de 150 socios que llegó a haber en el peor momento de crisis, en solo algunos meses se logró elevar la masa de aportantes a alrededor de mil. La segunda fue deportiva y resultó capital: siete años después de su primera etapa, se volvió a solicitar el concurso como DT de Mario Gonzales, quien luego de 'Muni' había asumido, a finales de 1978, la conducción de Juventud La Palma para lograr el primer título de su carrera como entrenador: la Copa Perú, con el consecuente ascenso del cuadro huachano.

Equipo base del Nacional campeón de 1979. (Recorte: diario Hoy) 

Así, Nacional inició su periplo por el ascenso paraguayo en febrero de 1979. La campaña fue arrasadora: el equipo de la 'Foca' Gonzales se encaramó en las primeras posiciones desde los partidos iniciales y llegó a la decimoquinta fecha, el 3 de junio y solo dos días antes de celebrar sus bodas de diamante, encaramado en la cima de las posiciones con 20 puntos, producto de 7 triunfos, 6 empates y solo 1 derrota. Ese día, en el estadio Arsenio Erico, le ganó 1-0 a San Lorenzo con gol de Pablo Gómez, y llegó a su aniversario afianzado como líder, 3 unidades por encima de su inmediato perseguidor Presidente Hayes.

En la siguiente jornada, la decimosexta, Nacional visitó a Atlántida en cancha de Sol de América -por entonces también situada en Barrio Obrero, contigua a la de Nacional-. Un gol de Félix 'Torito' Díaz, de magnífico tiro libre, le dio al cuadro querido la victoria por 0-1 y de esa manera lo dejó a solo un empate de asegurar el título, ya que Presidente Hayes no pudo pasar del empate ante Silvio Pettirossi y quedó 4 puntos debajo de la 'Academia', igualado con Sport Colombia. De ese modo, la jornada consagratoria quedó reservada para el 17 de junio de 1979, cuando en el Erico debía recibir a Oriental. La 'Foca' Gonzales alineó a Horacio Pérez en el arco; Ricardo Pérez, Mariano Ortiz, García y Cubilla en defensa; Cabrera, Nery Alvarenga y Acosta al medio; Cayetano Benítez Leite, Julio Delgado y Pablo Gómez en ataque. En el complemento, Ramón Bóveda reemplazó a Alvarenga.

Nacional llevó la baututa del cotejo y dispuso, principalmente en los pies de su gran figura Benítez Leite -considerado uno de los mayores ídolos de la historia del club- de diversas ocasiones de acechar al meta rival Rodríguez. Pero la más clara llegaría desde los doce pasos a los 25': el golero de Oriental le atajó un penal a 'Torito' Díaz, lo cual no acabó teniendo mayor efecto negativo para la 'Academia' pues conservó el 0-0 y, con ello, logró el ansiado retorno a Primera División a solo un año de su descenso, pues como se indicó el empate le bastaba para asegurar el título a una fecha del final del certamen.

El héroe del 79

Primer día de entrenamiento de Mario Gonzales en Sol de América en 1979, solo tres días luego de haber campeonado en el ascenso con Nacional. (Recorte: diario Hoy) 

No habían transcurrido ni 48 horas de los festejos de Nacional, prolongados desde que la hinchada académica invadió en masa el campo del Erico, cuando un anuncio remeció las redacciones de los diarios paraguayos: Sol de América, que había perdido el paso en los lugares de vanguardia del torneo de Primera División, decidió cesar a su entrenador Robustiano Maciel y nombrar en su reemplazo al flamante DT campeón de ascenso Mario Gonzales. Así, el 20 de junio, solo tres días luego de su consagración, la 'Foca' dirigió su primer entrenamiento con el otro equipo de Barrio Obrero, mientras Maciel bramaba en las tribunas haberse enterado de la noticia por los diarios.

Como fuere, fue con el técnico peruano que Sol de América alzó cabeza en el certamen. Galopando, llegó a finales de temporada con la posibilidad de alzarse con el título de la segunda etapa de la División de Honor paraguaya, cuyo ganador debía disputar la gran final anual con Olimpia, campeón de la primera etapa -y también monarca de la Copa Libertadores, ganada en julio de ese año tras épica final ante Boca Juniors-. Para eso, los danzarines debieron vencer primero en la semifinal a River Plate, al que despacharon 1-0 con gol de Pedro Farías en el Defensores del Chaco. Y el 19 de diciembre, Sol ganó la segunda etapa y el derecho de jugar la Libertadores con un nuevo triunfo por la mínima sobre Cerro Porteño, con gol de Néstor Fernández en tiempo de descuento.

Así, el equipo de la 'Foca' Gonzales debía dirimir el título nacional con Olimpia, en duelos de ida y vuelta. El 23 de diciembre, siempre en Sajonia, el 'Decano' sacó ventaja al ganar 1-0 con gol a 2 minutos del final por obra de Mauro Céspedes, quien en veloz carrera definió por entre las piernas de Jorge Battaglia, entonces portero de Sol de América y quien en 1998 defendería en el Perú el arco de Alianza Lima. Y en la vuelta, el 27 de diciembre y ante 11,634 espectadores, los danzarines no pudieron pasar del 0-0 y resignaron el título a manos de Olimpia, que así obtuvo en un mismo año la condición de campeón de América y campeón paraguayo. Pero fue en ese mismo 1979 de gloria para el balompié guaraní, que sumó aquel título olimpista en Libertadores y el de campeón de la Copa América con su selección, que Mario Gonzales tocó el cielo en esa tierra: fue campeón del ascenso y subcampeón de la máxima categoría.

Si diez años después...

Gol de Víctor Paniagua sobre Cerro Corá que permitió a Nacional disputar la final por el ascenso de 1989 frente a Rubio Ñu. (Recorte: diario ABC Color) 

Durante los años ochenta, la 'Foca' Gonzales tuvo otros trabajos en Paraguay: dirigió a Tembetary y River Plate, los cuales matizó por pasos por el fútbol de Venezuela (con Portuguesa) y Costa Rica (Saprissa). En el Perú, dirigió dos temporadas completas (1985 y 1986) a Carlos A. Mannucci, y además a Deportivo Junín en 1988. El año siguiente, recibiría la llamada de un viejo amor: se llamaba Nacional y, al igual que una década atrás, se había vuelto a ir al descenso en medio de una atroz crisis institucional que en 1987 había derivado en el embargo temporal de sus instalaciones deportivas, y requería de un salvador que lo devolviera a su mejor sitial.

Gonzales asumió de cara a la segunda rueda del torneo de ascenso. La 'Academia' no venía bien, pues en la primera parte de la temporada habían pasado tres técnicos por el banquillo: Máximo Rolón, Carlos Báez y luego Sergio Rojas, sin que el rendimiento del equipo ofreciera visos de un posible retorno. Así, la 'Foca' llegó a Barrio Obrero en julio de 1989 y sobre la base de un intenso trabajo de motivación, para el cual inclusive recurrió a los servicios del parasicólogo brasileño Wilson de Oliveira, encaramó al equipo en los primeros lugares de la entonces llamada Divisional B.

Para la última jornada del certamen, fijada para el 8 de octubre de 1989, Nacional llegó igualado en la punta con Rubio Ñu en 12 unidades. La 'Academia', que como está dicho por entonces no podía jugar en su estadio Arsenio Erico, fue local en cancha de Libertad ante Cerro Corá: Víctor Paniagua y Mauricio Díaz marcaron en el primer tiempo para decretar una ventaja que solo pudo descontar Salomón Riveros para el 2-1 final a favor del cuadro del estratega peruano. En paralelo, sin embargo, Rubio Ñu, que era dirigido nada menos que por Julio Carlos Gómez -más conocido en el Perú como 'Gepetto', quien en 2007 estuvo al frente de Universitario- le ganó 2-1 al Deportivo Humaitá y así forzó un desempate a doble partido.

El equipo de Nacional que disputó el ascenso en 1989 contra Rubio Ñu, con la 'Foca' Gonzales a la derecha de los parados. (Recorte: diario Hoy) 

Tras intensa polémica por la determinación de la sede del cotejo, la ida de la final se programó el 15 de octubre en el Manuel Ferreira, cancha de Olimpia. Con una estrategia conservadora y algo de pierna fuerte, Nacional aguantó la ofensiva ñuense y sobre los 71' dio el zarpazo: Francisco 'Pateca' Alcaraz robó un balón en mediocampo y echó un centro pasado que Mauricio Díaz dejó pasar para que Mariano Gaona, con tiro potente, batiera al cuidapalos blanquiverde Rogelio Azcurra y decretara la ventaja académica. No se había repuesto Rubio Ñu del golpe cuando 5 minutos luego, a los 76', Víctor Paniagua entró en diagonal y nuevamente batió a Azcurra para sellar un valiosísimo 0-2 celebrado por la mayoría de los 971 espectadores que se dieron cita en 'El Bosque de Para Uno'.

Una semana más tarde, el 22 de octubre, Nacional fue local en el Defensores del Chaco y rubricó su retorno de la mejor manera. La 'Foca' Gonzales alineó ese día a Antonio Ramírez en el arco; Gustavo Aldama, Wilfrido Acosta, Domingo Jacquet y Darío Figueredo en defensa; Francisco Alcaraz, Rodolfo Camarazza y Mariano Gaona (reemplazado luego por Pedro Armoa) en el mediocampo; Víctor Paniagua, Mauricio Díaz y Julián Ortiz (sustituido por Rodolfo Chávez) integraron el ataque. La alegría se desató temprano: a los 10', Gaona culminó un contragolpe con eficiencia y puso a celebrar a la hinchada académica. Rubio Ñu acusó la lesión de una de sus principales figuras, el japonés Satio Nakagoe, y se quedó sin mayores armas para procurar la remontada.

De esa forma, si en 1979 la 'Foca' Gonzales había logrado devolver a Nacional a Primera un solo año después de su primer descenso y en una temporada muy especial para la historia del fútbol paraguayo, en 1989 consiguió lo mismo una temporada luego del segundo descenso del club y en un año que más bien era muy significativo para la historia del Paraguay, por la caída del régimen dictatorial de Alfredo Stroessner. La sufrida hinchada de Nacional celebró a rabiar el logro y alzó en hombros al técnico peruano delante de la tribuna Sur del Defensores del Chaco.

Nacionalidad consolidada

Mario Gonzales alzado en hombros ante la hinchada de Nacional el día del título ante Rubio Ñu en 1989. (Recorte: diario ABC Color) 

Si bien la última experiencia de Mario Gonzales como técnico en la Primera División peruana se produjo en el Descentralizado 1993 con Unión Minas, en Paraguay tuvo posteriores oportunidades de volverse a calzar el buzo de Nacional: primero en 1995 y luego, por ulterior oportunidad, en 2000, cuando la 'Academia' otra vez estaba en la segunda categoría -ya renombrada como División Intermedia, su denominación actual- y estuvo a punto de descender a la Primera División B (tercera categoría). En un milagroso final, Nacional logró totalizar 16 puntos contra 15 de River Plate, que fue el que acabó bajando.

En 2003, ya con la 'Foca' radicada de nuevo en Lima y trabajando en Adecore, Nacional volvería a la Primera División paraguaya para nunca más irse hasta reconstruir su identidad triunfadora por completo, con tres títulos conquistados entre 2009 y 2013, y un espectacular subcampeonato de Copa Libertadores en 2014. Quedará en su historia que si la 'Academia' paraguaya logró mantener vigencia en sus momentos más duros fue gracias a una morena mano peruana que lo supo sacar del pozo.

Recortes: diario ABC Color, diario Hoy

Foto: Facebook

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com


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