Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comEl defensa argentino llegó en 1995 a Alianza Lima como su refuerzo de mayor renombre. La experiencia, sin embargo, resultó muy corta para un jugador que había jugado una Copa del Mundo, además de ganar la Copa Libertadores y la Intercontinental con Independiente.

 

Roberto Gando | @Roberto_Gando
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- Nombre: Pedro Damián Monzón

- Lugar y fecha de nacimiento: Goya (Argentina), 23 de febrero de 1962

- Puesto: Defensa

- Trayectoria en clubes: Independiente (Argentina 1981-1991), Barcelona (Ecuador 1992), Huracán (Argentina, 1992-1993), Quilmes (1993-1994), Alianza Lima (Perú 1995), Atlético Tucumán (1995-1996), Santiago Wanderers (Chile 1996)

- Trayectoria en selección: Argentina 1988-1990

Despertando diablos

Su carrera despegó en Independiente durante la temporada de 1981, cuando el técnico era el ‘Zurdo’ Miguel Ángel López y la habitual pareja de zagueros la formaban Hugo Villaverde y Enzo Trossero. Con los ‘Diablos Rojos’ logró la consagración al sumar cuatro títulos: el primero fue en 1983, al ganar el Torneo Metropolitano; los dos siguientes fueron los de mayor renombre, pues en 1984 ganó tanto la Copa Libertadores como la Intercontinental; mientras que el último fue el de la temporada 1988/89, cuando el equipo aún era conducido en la cancha por Ricardo Bochini.

Un joven Luis Fabián Artime y Pedro Monzón celebran el título con Independiente en la temporada 1988/89 (Foto: revista El Gráfico) 

De la mano de Carlos Bilardo también tuvo la oportunidad de defender a la selección argentina. Lo hizo en 15 partidos, en los que anotó un gol a Rumania para empatar 1-1 en el Mundial de Italia en 1990. Su momento estelar, sin embargo, lo vivió contra Alemania Federal el 8 de julio. En aquel encuentro ingresó a jugar por Óscar Ruggeri tras el mediotiempo, pero se fue expulsado a los 63’ por falta sobre Jürgen Klinsmann. Su nombre quedó así inscrito en la Copa del Mundo como el del primer jugador que vio la roja en una final.

Un año después dejó Independiente y se marchó a Ecuador para jugar en Barcelona, donde no se consolidó, por lo que volvió a la Argentina contratado por Huracán. Una sola temporada defendió al ‘Globito’, igual que con Quilmes, pero en la B Nacional y sin lograr el ascenso a Primera. Para volver a la máxima categoría, Monzón volvió a emigrar, esta vez al fútbol peruano.

El gol de Monzón a Rumania que al final le dio la clasificación a la Argentina a los Octavos de Final del Mundial de Italia (Recorte: diario La Crónica) 

Derrota en la victoria

En 1995, Alianza Lima se fijó en Pedro Monzón pese a que en su plantel ya tenía a otro defensa argentino que también llegó durante el verano. Aquel jugador era Marcelo Sozzani, cuyo rendimiento en la pretemporada no convenció al comando técnico a cargo del serbio Iván Brzic. La presentación de Monzón fue en un amistoso ante Palestino de Chile el 1 de febrero en Matute, pero pese a golear 4-1 y a su buen desempeño, el choque le dejó un corte en la pierna izquierda que le impidió jugar el primer partido en la Libertadores.

Su estreno oficial fue el 14 de febrero como titular en Cochabamba, donde Jorge Wilstermann le ganó 2-1 a Alianza. Cuatro días después también jugó ante Bolívar en La Paz, perdiendo 3-1. Aquel choque terminó por ser el último en el que vistió la blanquiazul, pues luego no volvió a ser tomado en cuenta ni en la Copa ni en el Descentralizado. Un bajo nivel y problemas de disciplina -al faltar hasta a cuatro entrenamientos, según la versión del club-, motivaron la rescisión de su contrato a mediados de marzo.

Pedro Monzón con Alianza Lima solo disputó dos partidos y ambos en canchas bolivianas (Foto: conmebol.com) 

Cambio de hábito

Al dejar el fútbol peruano, Pedro Monzón actuó una temporada en Atlético Tucumán, y para mediados de 1996 llegó a Chile como refuerzo de Santiago Wanderers junto a su compatriota Mario Lobo -exjugador de Sporting Cristal en 1989-. Con el cuadro de Valparaíso jugó solo cuatro partidos y se retiró de la actividad luego que salió positivo en un control antidoping.

Por aquellos años ya era bien conocido en el medio futbolístico su adicción a las drogas -situación que él mismo reconoció en su momento-, por lo que al dejar el fútbol se tomó un tiempo para volver, ya recuperado, y comenzar a dirigir. Su segunda etapa con el deporte lo tuvo dirigiendo primero a las categorías menores en Arsenal, mientras que el gran salto lo dio en 2001, cuando partió a México contratado como técnico del primer equipo por Potros Zitácuaro en la Segunda División -la tercera categoría en su sistema de liga-.

Pedro Monzón como técnico de Platense en 2013 (Foto: cap.org.ar) 

En 2004 pudo regresar a Independiente para entrenar a las categorías juveniles, pero en noviembre de ese mismo año pasó a dirigir interinamente al cuadro principal tras la renuncia de Daniel Bertoni. En 2005 se fue a Ecuador donde lo recibió Olmedo de Riobamba durante el segundo semestre y en 2006 asumió el mando del Veracruz en la Primera División mexicana.

Con el paso del tiempo Monzón se asentó como técnico en el ascenso argentino, dirigiendo a cuadros como Chacarita Juniors, Juventud Antoniana de Salta, San Martín de Tucumán, Platense, Tiro Federal de Rosario, Flandria, Tristán Suárez y finalmente en 2016 al Atlético Güemes en la cuarta categoría del fútbol argentino.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Fotos: revista El Gráfico, conmebol.com, cap.org.ar; Recorte: diario La Crónica

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