Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comXabier Azkargorta espera a Perú con una idea táctica fija: replicar en la Bolivia actual el 3-6-1 que en 1994 le reportara una histórica clasificación al Mundial tras cuatro triunfos al hilo en la altura de La Paz. ¿A qué claves tiene que atender la blanquirroja para contrarrestar la estrategia del 'Bigotón'?

 

Cuando en julio último la Federación Boliviana de Fútbol anunció la salida de Gustavo Domingo Quinteros del comando técnico de su seleccionado, el cuadro altiplánico andaba menos que muerto anímicamente. Una situación de esas de cola de la tabla que en el Perú conocemos bien, sobre todo a partir de la anterior Eliminatoria. Y así como solo la llegada de Sergio Markarián pudo levantar ánimos por estos lares, en el Altiplano había un solo hombre capaz de resucitar la fe colectiva.

Pasaron los años, pero el semblante de Xabier Azkargorta al mando de la selección de Bolivia sigue siendo el mismo (Foto: EFE)Francisco Xabier Azkargorta Uriarte (Azpeitia, España, 26 de setiembre de 1953) es poco menos que un semidiós en Bolivia. Le regaló la mayor alegría futbolística de su historia hace 19 años, cuando en una Eliminatoria memorable, arrancó goleando a Venezuela de visita y luego sumó cuatro triunfos al hilo en La Paz -Brasil y Uruguay entre las víctimas- para acabar celebrando una clasificación con ribetes de hazaña al Mundial de Estados Unidos en el Isidro Romero Carbo de Guayaquil, contra Ecuador. Poco importa en tierra altiplánica que Azkargorta, luego de su periplo por allá y por Chile -donde le fue muy mal- haya apenas dirigido a dos clubes desde entonces hasta ahora: el Yokohama Marinos japonés entre 1997 y 1998 y el Chivas de Guadalajara mexicano en 2005, en ambos casos con discretos resultados. Eso en Bolivia no cuenta: el 'Bigotón' tiene todo el crédito del mundo.

Ese crédito ha facultado a Azkargorta, entre otros aspectos, a cambiar de raíz la disposición táctica del seleccionado. Durante los procesos de Erwin 'Platiní' Sánchez y Gustavo Quinteros -ambos integrantes del equipo base del español en 1993 y 1994-, Bolivia empleó a rajatabla un 4-cuadrado-2 estático e inamovible. Pero en su debut contra Ecuador en Quito, en la última fecha eliminatoria, el 'Bigotón' echó mano a sus raíces: apeló al 3-6-1 que tan buenos resultados le reportara en su etapa anterior con el buzo verde. Y ha anunciado públicamente que para los partidos en que le toque ser local en el Hernando Siles, no piensa modificarlo en lo absoluto, salvo alguno que otro matiz en la ofensiva.

Bolivia 1993: El espejo al cual mirar

No fue su primer partido, tampoco su primera victoria, pero el triunfo de Bolivia sobre Brasil en 1993 fue uno de los mejores momentos en su campaña rumbo al Mundial de 1994 (Foto: la-razon.com)¿Qué puede esperar Perú de esta Bolivia de Azkargorta? Pues indudablemente, ante todo, que salga a matarlo el viernes 12 de octubre, tal como hizo entre julio y agosto de 1993 con Brasil (victoria boliviana 2-0), Uruguay (3-1), Ecuador (1-0) y Venezuela (7-0). Es inevitable entender que el sueño más preciado del español es repetir esa buena racha en casa, y que para eso su idea pasará por replicar bastante de lo que tácticamente hizo bien entonces. Pues resulta que, como está dicho, Bolivia empleaba un 3-6-1 que a la sazón, en términos del fútbol actual, sería un 3-4-2-1 en tiempos en que el desdoble de los mediocampistas es una obligación y no algo opcional como aún ocurría hace dos décadas.

Aquella selección formaba en el arco con el argentino nacionalizado boliviano Carlos Lionel Trucco. En el fondo tenía un líbero muy definido como Quinteros -también argentino nacionalizado- y dos stoppers con funciones distintas: Carlos Borja, capitán y líder del equipo, era el encargado de salir jugando, mientras que Marco Sandy, temido por su pie leñador, era el encargado de la destrucción y de irse al ataque en los balones parados. Los laterales también eran distintos: Miguel Ángel Rimba iba por derecha, para proyectarse mucho y rematar, mientras que Luis Horacio Cristaldo -el tercer argentino nacionalizado- marcaba más; ambos, eso sí, se reconvertían a una defensa de cinco con total sencillez.

Al medio Bolivia tenía una clave fundamental: dos hombres de destrucción que sabían jugar la pelota y tenían virtudes de conducción también. Respondían a los nombres de Milton Melgar y Julio César Baldivieso, quienes aportaban tanto temperamento como talento. Delante de ellos iban los dos que más sabían: Marco Etcheverry, la gran figura del equipo, y 'Platiní' Sánchez, quien podía llegar a descolgarse como un segundo delantero para acompañar a William Ramallo, el solitario cazabolas del área.

 

Contra Brasil: La oncena señalada saltó al campo y planteó un partido ofensivo ante un rival que jugó 4-cuadrado-2. Amonestado Cafú desde temprano, Carlos Alberto Parreira tuvo que meter a Jorginho en el segundo tiempo por Luis Henrique para que Cafú corriera al medio y se cerrara mejor el lado por el que entraba Etcheverry, apoyado por Cristaldo. Sin embargo, fue por allí que llegaron los dos goles de Bolivia en los minutos finales: a los 88' Etcheverry dejando en ficha a Ricardo Rocha y un minuto después Álvaro Peña, quien ingresaba por Ramallo con más oxígeno, para poner el segundo. Claro está que a Brasil se le fue el aire con el correr del reloj, y que el ingreso de Ramiro 'Chocolatín' Castillo, hombre velocísimo, justamente en ese tramo final lo empujó contra su arco.

Uruguay poco pudo hacer en su visita a La Paz donde cayó sin atenuantes (Foto: historiadelfutbolboliviano.com)Contra Uruguay: Se hizo un solo cambio, el de Castillo como titular por Etcheverry, en aras de hacer correr más a los uruguayos de Luis Cubilla, que salieron con un conservador 4-3-1-2. La apuesta fue irlos cansando, a sabiendas de los problemas típicos de los charrúas en altura, pero se requirió echar mano del talento del 'Diablo' a los 53' y tirarlo al campo. Uruguay, que jugaba con 10 por expulsión de Álvaro Gutiérrez en el primer tiempo, cerró el partido y se fue a jugar con cinco al fondo al retirar a Fonseca y hacer ingresar a Éber Moas, pero apenas al ratito comenzaron a caer los goles: Sánchez a los 71', Etcheverry a los 81' y Melgar a los 86' construyeron la goleada -los dos últimos vía contragolpes- que no fue tal solo merced a un tiro libre de Francescoli en el último minuto. Otra vez el cansancio hizo presa de la visita.

Contra Ecuador: A diferencia de los dos rivales anteriores, al Ecuador de Dusan Draskovic no se le podía sacar excesivas ventajas por el factor altura. El esquema se mantuvo, y con el equipo base que había salido ante Brasil. Pero el tricolor norteño no jugaba como garotos ni charrúas: presentaba un defensivo 5-2-1-2 con dos laterales de posición muy definida, como Dannes Coronel -que se proyectaba por derecha e impedía que saliera Cristaldo- y Luis Capurro -que se cerraba por izquierda ante los descuelgues de Rimba-. Al medio, Carcelén y Carabalí tapiaban el toque boliviano, y por eso el gol llegó solo con un pelotazo a las espaldas de ambos que Ramallo cogió de palomita tras rebote en el travesaño. Resultó clave que fuera a los 18': a Ecuador, Bolivia no lo iba a matar por aire, y por eso el equipo de Azkargorta terminó defendiendo ante el acoso norteño y hasta sumando un tercer volante de marca como Johnny Villarroel para reforzar a Melgar y Baldivieso en los minutos finales.

Un duelo parejo fue el que se dio entre Bolivia y Ecuador, lo cerrado del marcador da fe de ello (Foto: historiadelfutbolboliviano.com)Contra Venezuela: Fue un nuevo partido en el que Bolivia supo sacar partido del oxígeno tras haber sacado un 1-0 del primer tiempo vía Ramallo. La andanada de goles cayó desde los 58': dos de Melgar, uno de Sánchez, otro de Sandy y dos más de Etcheverry. No jugó Baldivieso, sino Villarroel, y por lo demás el equipo base se mantuvo intacto. Álvaro Peña, quien siempre entraba para correr en los últimos 20', ingresó por Ramallo e Iván Castillo, el hermano de 'Chocolatín', hizo lo propio por Villarroel. La debilidad del rival se hizo patente en sus descoordinaciones defensivas, a pesar de que Ratomir Dujkovic también había planteado un 5-3-2 para intentar sacar un mejor resultado de La Paz.

Bolivia 2012: El reflejo buscado

Pues bien, ¿qué puede extrapolar la Bolivia de hoy de la de hace 19 años? Para comenzar, hay una diferencia sustancial de planteles y Azkargorta lo sabe. La dorada generación Tahuichi, esa que comenzó a brillar cuando ganó un Sudamericano Sub-16 en Lima en 1986, no existe más. Muchos -sobre todo desde el Atlántico- mezquinaron a Bolivia cuando clasificó al Mundial de Estados Unidos y lo atribuyeron a la altura, pero los hechos posteriores han demostrado que si entonces lo hizo fue porque tuvo un equipo brillante, el mejor de su historia, con sobre todo un mediocampo superlativo y bastante efectividad en cada zona.

Jugar como único hombre en punta no es novedad para Marcelo Moreno cuando actúa en la selección boliviana (Foto: diario El Comercio de Ecuador)Lo que hoy busca Azkargorta es replicar el 3-6-1, y así comenzó a hacerlo en Quito, donde Ecuador solo pudo derrotarla con un penal a 19' del final. Allí formó con Hugo Suárez en puerta; al fondo, Ronald Raldés es el émulo de Quinteros como líbero; Luis Méndez, por características, hace de Borja para salir, y Luis Gutiérrez -el de Patronato de Paraná- hace la labor sucia en la línea de tres. A los lados, Christian Vargas -el derecho, como Rimba- fue el que se descolgó con frecuencia, y José Carlos Barba -el izquierdo, como Cristaldo- el que más bien esperó y tuvo labores preminentes de marca.

Al medio queda clarísima la intención de Azkargorta de remontarse al '93: ha buscado hombres como Pedro Azogue y José Luis Chávez, que no tienen el talento de Baldivieso y Melgar, pero tampoco son perros de presa como los Ronald García de tiempos recientes sino que tienen bastante salida. Pero donde el 'Bigotón' tiene el principal problema para funcionar igual es en el último cuarto de cancha. No existe uno solo parecido a Etcheverry -Joselito Vaca, lo más cercano y a años luz, anda falto de fútbol en Colombia y no está convocado-, y las funciones de juego de 'Platiní' Sánchez puede cumplirlas alguien como Mauricio Saucedo, pero muy lejos de hacerlo con la misma categoría. Bolivia solo es superior a la de 1993 en el punta: Marcelo Moreno Martins es más hábil que Ramallo y quizá tan efectivo como él.

 

No obstante, ante Perú se ensayarían algunas variantes por lo visto en las prácticas del seleccionado altiplánico. El fondo quedaría igual, pero en los laterales por izquierda iría Rudy Cardozo, quien puede darle a Bolivia una personalidad más parecida a la de Cristaldo por allí y facultar que la salida sea por los dos lados y no solo por el de Christian Vargas. Luego, en el medio, iría Walter Flores -quien tiene un poco más de marca y bastante más caudillaje que Chávez- junto al joven Azogue, y delante vendría el principal cambio: Juan Carlos Arce jugaría en vez de Saucedo y casi como segundo atacante junto a Martins, yendo más al lado. Quedaría entonces Jhasmani Campos detrás como enganche, en reemplazo de Mojica.

El esfuerzo de Gualberto Mojica no sería suficiente para seguir en el once titular de Azkargorta (Foto: Reuters)Es fácil entender la lógica de ese cambio. Sin un talentoso como Etcheverry, lo más fácil es buscar suplir esa carencia con velocidad. Mojica y Saucedo pueden servir para ir de visita y engolosinar en esa zona del campo, hasta tapando la salida rival; pero en casa Bolivia requiere vértigo. Campos es rápido y pasa y lateraliza bien, y Arce es todavía más veloz. Entre ambos pueden abrir el campo y alimentar mejor a Martins, que de esa forma va a estar tan abastecido que como lo estaba Ramallo en 1993, y sin necesidad de tener a un Etcheverry o a un Sánchez detrás.

Lo que Perú puede esperar (y hacer)

Si la blanquirroja quiere tomar como punto de referencia a la Bolivia de 1993, lo más conveniente es que mire el partido que aquella selección altiplánica disputó con Ecuador. Las razones son varias: no solo fue aquel en que Bolivia afrontó más aprietos para ganar, sino sobre todo que tuvo al frente a un rival contra el que no pudo sacar mayores diferencias a partir de la altura, como se espera que ocurra ahora contra un equipo peruano que está íntegramente formado por gente preparada para jugar allí.

La lectura de ese partido con Ecuador admite, además, un doble escenario. Por un lado, ilustra cómo se puede complicar a Bolivia si ella logra ponerse en ventaja temprano, antes de los 20': Ecuador mantuvo el orden defensivo y, con el correr de los minutos, fue empujando a Bolivia a su arco merced a los pelotazos de Aguinaga. Sobre la base de centros y desbordes de los laterales, casi llega al empate -incluso no le cobraron un penal y le anularon muy cuestionablemente un gol-. Por el otro lado, muestra cómo se podría resistir a una Bolivia con 3-6-1 ó 3-4-2-1: un buen doble pivote al medio para impedir que sus circuitos articulen y tener mucho cuidado -ojo Acasiete y Ramos- por alto para evitar los pelotazos hacia Martins, como el que esa vez permitió que Ramallo marcara el único tanto.

 

Ese Ecuador, además, contaba con dos hombres veloces por los lados que fueron los que más problemas le causaron a Bolivia aquella tarde: el desaparecido Carlos Muñoz, por derecha, y Ángel 'El Cuchillo' Fernández, quien ingresó por izquierda en el segundo tiempo. La blanquirroja puede emular eso con Willian Chiroque y Wilmer Aguirre, atendiendo sobre todo a recientes declaraciones de Markarián tras el amistoso ante Cienciano respecto de su preocupación positiva por contar con abundancia de extremos para el choque en La Paz. Eso, además, no es solo clave para efectos ofensivos; lo es sobre todo para tapar la salida de Vargas y de Cardozo y recortarle sustancialmente el volumen de avanzada a Bolivia.

De todo lo comparado han pasado 19 años, pero para Azkargorta eso es menos que una vida; es la frontera entre lo que hizo y lo que quiere volver a hacer. Es seguro que el punto de referencia es ineludible para un técnico que, además, no tendría cómo haber cambiado demasiado por su falta de roce en estos años. Pegar un buen vistazo a esos videos no estaría de más de cara al viernes.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Fotos: EFE, Reuters, diario El Comercio de Ecuador, la-razon.com, historiadelfutbolboliviano.com; Video: usuario elmallku82

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