Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comA 60 años de la -trágica- muerte del futbolista más ganador con Alianza Lima, DeChalaca despeja una duda subyacente: el ídolo tusán de los íntimos se llamaba Jorge Sarmiento Koochoi y no Jorge Koochoi Sarmiento, como hasta ahora se creía.

 

    Roberto Castro | @rcastrolizarbe
    Director General

La historia del fútbol peruano está llena, cuanto no de logros, sí de personajes y anécdotas. Estas convierten a aquelllos en protagonistas de mitos y leyendas, que van quedando inscritos en la historia -por lo general, ante la escasez de documentación oficial- como verdades registradas.

Lo que es indiscutible, eso sí, es que en los albores del balompié en el país, pocos futbolistas sembraron tanto carisma e idolatría como Jorge Koochoi Sarmiento, o quien -a partir de lo explicado en los párrafos siguientes- deberá comenzar a ser reconocido como Jorge Sarmiento Koochoi. De profesión deportista, su identificación con Alianza Lima fue plena. Surgió en el José Gálvez de La Victoria, con el que apenas a los 16 años de edad conquistó el primer título de su carrera -el Escudo Dewar-, y pasó por el Association FBC antes de llegar a filas íntimas en 1918.

En Alianza, el delantero escribió como jugador y entrenador una trayectoria de éxito incomparable en logros en el historial blanquiazul. Y de paso, encarnó la reivindicación social de una etnia generalmente marginada en la Lima de la época: los tusán, descendientes de la colonia china que había llegado en la segunda parte del siglo XIX a cumplir labores principalmente en las haciendas que habían perdido peones como resultado de la abolición de la esclavitud en el gobierno de Ramón Castilla.

Un héroe singular

Jorge Sarmiento Koochoi en la prensa popular de los años veinte. (Recorte: semanario Sport Gráfico)Es imposible encontrar en la incipiente prensa deportiva peruana de los años veinte y treinta un personaje tan mediáticamente explotado como Koochoi. Su ascendencia marcaba sus rasgos físicos y por tanto era fácilmente distinguible en un equipo como Alianza, además, en el que la raza negra había comenzado a imperar desde su mudanza a La Victoria a finales de la década del diez.

El delantero, además, laboraba en la Municipalidad de Lima como conductor de un camión, por lo que era clásico verlo como sujeto de caricaturas e historietas basadas en declaraciones ficticias desarrolladas a partir de un guion humorístico, en las que supuestamente él concedía entrevistas a la prensa en episodios singulares que remarcaban su origen tusán a través de la dialéctica. En ellas, si bien podían traslucirse buena parte de los códigos sociales de la Lima de la época, tampoco se caía en la ofensa; era un humor sano, acaso propio de otros tiempos. Léase por ejemplo esta tira de Sport Gráfico en 1929:

- Díganos don Jorge, ¿usted se ha dedicado a la profesión de chofer?

- Cigulo, tu no lo vito como yo ato con pelicia, lo mimo que cuando jugau fubo. Poco tiempo aplende ya son yo aso lo chofé. Gana folito.

- ¿Qué hay de nuevo sobre el club?

- Jugaló tolito trabaja ahola. Manguela pa aplende chofé como yo; José Malía trabajau calo ligaló. Alianza no muele hamble, tiene buen presilente buscau tlabajo jugaló, Yo contento, pasa buena vila, tolo lía sintau, enamola señolita guta paseau ato glati. Yo clee plonto casau uno blanquita mucho bueno.

El orden de los apellidos

La partida de nacimiento de Félix Sarmiento, que demuestra que el ídolo aliancista se llamaba Jorge Sarmiento Koochoi. (Imagen: Arzobispado de Lima)Pues bien, ocurrió que el humor se trasladó en este caso a la realidad y la señolita blanquita llegó a la vida de Koochoi. Contrajo nupcias a inicios de los años treinta con doña Olga Acedo, fruto de cuya unión nació el 6 de noviembre de 1933 su hijo Félix Alfredo.

Es este nacimiento el que permite, de manera fortuita, develar el gran misterio que intrigaba a muchos investigadores y estadísticos de fútbol. ¿Por qué diversos registros o medios de comunicación se referían a veces a Koochoi como "Jorge Sarmiento" a secas -por ejemplo, bases de datos que reportan su presencia en el Sudamericano de 1927 o el Mundial de 1930-? La creencia, hasta ahora, era que muchos interpretaban a "Koochoi" como un apodo (escrito generalmente 'Kochoy') y que por eso y la facilidad para escribir su otro apellido se reportaba al jugador como "Sarmiento".

La verdad sale a la luz gracias a un hallazgo de Miguel Siu, acucioso investigador de fútbol y amigo de DeChalaca, quien meses atrás encontró la partida de nacimiento de Félix Alfredo Sarmiento Acedo, el hijo del jugador. En ella, se cita con claridad que el padre de la criatura era "Jorge Sarmiento, casado, deportista de treintaitrés (sic) años de edad, natural de Lima, hijo de Manuel Sarmiento y de Gregoria Koochoi". Además, se puede apreciar a pie de página la firma del declarante (el jugador), en la que se lee con claridad la rúbrica a nombre de Jorge Sarmiento.

Así, en realidad, el ídolo aliancista se llamaba Jorge Sarmiento Koochoi. Y era la singularidad de su origen tusán la que hacía que para la prensa y la afición fuera más fácilmente reconocible por su apellido materno, lo que llevaba a remarcarlo por delante.

Un trágico final

Koochoi a la cabeza del Alianza de Oro en 1931. Cuando jugaba, era el capitán del equipo, incluso por delante de Alejandro Villanueva. (Foto: diario La Crónica) 

También han existido contradicciones sobre la fecha de fallecimiento de Jorge Sarmiento. Muchas páginas, incluida Wikipedia, la citan hasta ahora como el 25 de febrero de 1957. En realidad, su deceso acaeció cinco días antes: el 20 de febrero de dicho año, y en circunstancias trágicas hasta ahora desconocidas.

Según publicación del diario La Crónica del 21 de febrero de 1957, la noche previa se había producido de manera repentina el fallecimiento del ídolo aliancista y primer alero que tuvo la selección peruana de fútbol. Ocurrió debido a que le fue aplicada una inyección de penicilina cuando él era alérgico a esta sustancia, lo cual le produjo un fuerte shock reactivo. Esta negligencia segó su vida cuando apenas contaba con 56 años de edad.

La historia de Alianza Lima, pues, deberá sumar a la lista de tragedias que acompañan a su identidad la partida temprana de uno de sus mayores ídolos; acaso no todo lo reconocido que debiera por generaciones adictas a la videografía antes que a la bibliografía para evocar figuras, pero que con ocho títulos de la Primera División de Lima y Callao se convierte, en lo individual, como el futbolista que más vueltas olímpicas dio con camiseta íntima. Y cuyo triste adiós no opaca, sin duda, la alegría y el carisma que su figura despertaba en el aficionado de otrora.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Fotos y recortes: Arzobispado de Lima; semanario Sport Gráfico; diario La Crónica


Comentarios (1)add
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escrito por Miguel , julio 06, 2017
Roberto, muchas gracias por la mención, lo cual habla muy bien de tu ética profesional.
Un abrazo
Miguel
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