Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comGoles: Ángel di María 18' y 55', Julian Draxler 40', Edinson Cavani 72' (PSG). Arbitró Szymon Marciniak (POL).

El Capo: Julian Draxler

El volante por izquierda local hizo un soberbio partido en conjunto con la sociedad de ataque parisina. Fue el principal referente en ataque local, al tener mayores libertades ya fuera por las bandas como por el centro del campo, donde apoyó a Blaise Matuidi en la creación y a Ángel Di María en las contras. A esto se suma su excelente definición a los 40' para marcar el 2-0. El alemán fue sustituido a los 86' por Javier Pastore.

La Pizarra

Unai Emery, ex técnico del Sevilla, dispuso una alineación de modo en que denotó conocer muy bien al Barcelona: un 4-2-3-1 con la sorpresa de Blaise Matuidi como enganche, y Marco Verratti y Adrien Rabiot como volantes mixtos. La propuesta fue presionar al rival arriba, visto que los azulgranas venían mostrando muchos problemas en salida. La presión conllevó la pérdida del balón, algo que dejó sin juego ni ideas al Barcelona. En respuesta, tuvieron un ataque directo, con dos extremos veloces con libertad para pasar al medio y asociarse con los volantes centrales que ocasionalmente se adelantaban. Todo esto, con Édinson Cavani atento a cualquier rebote.

Luis Enrique no varió su alineación y dispuso un 4-3-3 con la clásica MSN (Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar) al frente, con dos volantes de creación como Andrés Iniesta y André Gomes, y uno de recuperación como Sergio Busquets. La propuesta culé se basó en la clásica transición del balón, para encontrar espacios y distribuir al tridente ofensivo. Sin embargo, recibieron tanta presión adelantada que los defensas no pudieron conectar con la zona media y no hubo mucho juego elaborado, por lo que en general la línea central se dedicó a esperar para ejecutar contragolpes, fórmula que tampoco resultó. Al final el Barcelona se limitó a buscar anotar vía balones parados.

Kazuki Ito: Szymon Marciniak

- Muy buen partido del árbitro polaco, quien -para bien- tuvo muy poco protagonismo al dejar jugar y solo amonestar a jugadores que cometieron faltas reiteradas.

- El único error o cuestionamiento formulable a Marciniak es no haberle puesto una segunda amarilla a Adrien Rabiot tras una dura falta hacia el final del encuentro. Bien pudo merecer una amonestación.

- Buen criterio para agregar 4 minutos en el segundo tiempo debido a los goles y los cambios efectuados.

La Ficha

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com