Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comSe definieron ya los ocho mejores de la Copa Perú 2012. Hubo muchas sorpresas, que configuran un escenario distinto a futuro; sobre todo, para la Segunda División del próximo año.

 

Los octavos de final de la Copa Perú dejaron tres notables sorpresas. Las dos primeras las dieron los equipos de la selva, que se impusieron a los favoritos de Lima: Defensor San Alejandro dejó fuera a Walter Ormeño y Alianza Cristiana hizo lo propio con Deportivo Municipal. El restante fue Sporting Pizarro de Tumbes, que eliminó a Juventud Bellavista.

Estos tres ganadores, en caso de no lograr el título (y el ascenso a Primera), participarían, junto a los otros cuatro cuartofinalistas, en la Segunda División 2013. Tal fue el consenso y el espíritu antes de que empezara la Nacional; y, aunque las distancias geográficas asusten, ese consenso y ese espíritu deben persistir. Sin embargo, cabe hacer cuatro puntualizaciones.

No a las reglas con nombre propio

Que Municipal haya quedado en el camino no debería ser motivo para cambiar lo planeado (Foto: José Salcedo / DeChalaca.com)Muchos de los defendían, al igual que DeChalaca.com, que los siete cuartofinalistas sean los nuevos inquilinos de la Segunda, ahora parecen retroceder ante la sorpresiva eliminación de equipos cuya presencia se descontaba para el próximo año. Las redes sociales han multiplicado los mensajes que piden (o exigen) que, para la Segunda 2013, se invite, concretamente, a Deportivo Municipal, Walter Ormeño o Sportivo Huracán.

Nos parece un manotazo de ahogado de mal gusto; las reglas deben ser iguales para todos. La Segunda, ciertamente, se beneficiaría con la presencia de estos tres equipos: pero la reforma del ascenso que planteamos y defendemos debe trascender los nombres propios.

Sí a las reglas que filtren

Que los equipos compitan en la Segunda División debe ir más allá de los nombres para que no se den casos como el que protagonizó Tecnológico Campo Verde en 2010 (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com)Lo sostenido en el párrafo anterior no implica que nos ceguemos ante la realidad: los factores geográficos determinan que la Segunda será más costosa para el próximo año. Por esa razón, es imprescindible precisar y afinar filtros que se conviertan en requisito para participar del torneo: tienen que ser de orden económico, financiero e institucional, que demuestren que el club está preparado para afrontar la campaña.

Este filtro no debe convertirse en un móvil de discriminación regional; no debe descartar, por mera comodidad, a clubes de regiones lejanas; debe pulirse, eso sí, para evitar que se generen nuevas deserciones (Águila, IDUNSA, Acosvinchos, Unicachi) o papelones (Tecnológico).

Si alguno de los siete cuartofinalistas no puede solventar la campaña, estos cupos deberían otorgarse por licitación, pero teniendo como prioridad, por razón deportiva, a los ocho equipos eliminados en octavos de final: y el derecho a postular, en esta licitación, lo tendrían Deportivo Municipal, Ormeño, Huracán y Bellavista, pero también Credicoop, Ticlacayán, Municipal de Mazamari y Alfred Nobel.

Sí a los que quieren nutrir a la Segunda

Regresar a los torneos de Segunda plagados de equipos de la capital no es la respuesta a los males del ascenso (Recorte: diario El Comercio / suplemento Deporte Total)Que equipos tradicionales o solventes, como los antes citados, aspiren a ser invitados a la Segunda no deja de ser una noticia grata (pese a que, como decimos, estamos en contra de las reglas con nombre propio). Desmitifica a quienes señalan que la Segunda es un torneo muerto, en el cual nadie quiere participar: los equipos que se manejan con alguna seriedad saben, en cambio, que es un torneo que puede permitirles madurar futbolística e institucionalmente, en comparación a la Copa Perú. Son equipos que desean intervenir en un contexto más ordenado; eso da para el aplauso.

No a los quieren ‘limeñizarla’

No han faltado los vende-hígado que, en lugar de plantear estrategias para reforzar a la Segunda, se resignan a la alternativa de ‘limeñizarla’. Es decir, retomar el escenario de los ochenta y noventa, con un sinnúmero de equipos capitalinos jugando en tribunas despobladas y sin mayor competitividad; habría que preguntarse si esos vende-hígado pisaron algún estadio de Segunda por aquellos años. Porque, así como los torneos internacionales permiten ganar experiencia y roce, los torneos de ascenso no pueden prescindir de variables deportivas y geográficas que están presentes en el nivel inmediatamente superior (el Descentralizado).

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Fotos: José Salcedo y Abelardo Delgado / DeChalaca.com; Recorte: diario El Comercio / suplemento Deporte Total

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