Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comActualmente juega en la Segunda División, pero Atlético Torino en la Copa Perú es el indiscutido ‘Rey de Copas’ por los cinco títulos que ganó. El último fue hace 20 años en una fecha de infarto cuando FBC Aurora y José Gálvez decidieron en la Finalísima que el ‘Taladro’ fuera el campeón.

 

Cuando en 1991 perdió la categoría tras la reducción de equipos con la que acabó la etapa de los Regionales, al Atlético Torino no le fue fácil pegar el regreso. Primero tuvo la opción mediante los Torneos Zonales que un año después se disputaron, pero no tuvo equipo suficiente para hacerle frente al mejor armado Ovación Sipesa y quedó rezagado a media tabla en el norte. En 1993, cuando se reinstauró la Copa Perú, tampoco alcanzó la instancia decisiva para representar a su zona, sitial que más bien ocupó Aurich/Cañaña.

Por ello, en su tercer intento ya no hubo más vuelta que darle al asunto para los talareños: aprendieron de los errores y con un plantel experimentado eliminaron al Boca Juniors de Chiclayo en la fase previa para alcanzar la Finalísima que se disputó en el estadio Nacional en enero de 1995.

Paso 1: Con su mejor cara

La primera fecha se jugó el domingo 15 con un triplete que al mediodía abrió el choque entre Atlético Torino y Cultural Hidro de La Oroya. En una de esas cosas que suelen pasar en el fútbol peruano, Hidro fue el último equipo que accedió a la Finalísima, apenas cuatro días antes de su inicio, pues debió jugar un partido extra en Lima ante el equipo de la Unheval de Huánuco.
La férrea defensa de Torino se hizo sentir desde el inicio, tal como le tocó pasar en esta acción a Lorenzo Coronado, delantero del Cultural Hidro (Recorte: diario El Bocón)
Los talareños, que eran dirigidos por el experimentado Diego Agurto, alinearon aquel día con Juan Cardoza; Martín Vitteri, Carlos ‘Pay’ Peña, Kenny Preciado y Eduardo Sanjinez; Henry Pardo, Julio Wancheng y Segundo Gonzales; Wilmer Abad, Pedro ‘Popeye’ Marchán y Anthony Talledo. Tras el pitazo inicial del árbitro Jorge Torres, no pasó ni un minuto siquiera cuando el ‘Carón’ Abad aprovechó un descuido oroyino para ingresar por derecha y elevar el balón por sobre la salida del arquero José Paredes y así abrir la cuenta.

Hidro reaccionó sin demora y a los 17’ ya había empatado por medio de su delantero Jaime Ortiz, pero Torino siguió porfiando por el triunfo, el mismo que llegó tras los ingresos de Percy Peña y Rogger Paredes en la parte final, cambios que le dieron un nuevo aire a su bloque ofensivo: cuando se cumplían 79’ Abad volvió a marcar para de cabeza señalar el definitivo 2-1. El comienzo fue bueno, aunque en el siguiente partido Aurora (que goléo 4-0 a Deportivo Garcilaso) no se quedó atrás y acabó como puntero, mientras que en el fondo José Gálvez igualó sin goles con La Loretana.

Paso 2: El peso de la cima

Para la segunda jornada Torino se encontró ante uno de los favoritos: el FBC Aurora de Arequipa. El cuadro atigrado venía de quedar como subcampeón del ‘fútbol macho’ el año anterior, por lo que desde el inicio se esperaba que fuera el mayor candidato de esa edición. En los días previos los técnicos de ambos conjuntos, Diego Agurto y Marcos Herrera, alabaron las virtudes de sus equipos pero a la vez se dedicaron adjetivos para sacarse de encima la responsabilidad de ganar, como intuyendo lo que se les venía.
Marco Sánchez se pierde una clara ocasión frente a Juan Cardoza que se batió en el arco de Torino para empatar con Aurora (Recorte: diario El Bocón)
Tras los triunfos de La Loretana sobre Garcilaso y Gálvez ante Hidro, el partido de fondo del miércoles 18 acabó por colmar las expectativas de juego, aunque el equilibrio entre talareños y arequipeños terminó siendo tan fuerte que cerraron un choque sin gol alguno ante los 10,362 espectadores que se quedaron hasta la noche en el Nacional. El esfuerzo de uno y otro no alcanzó para romper la paridad que tuvo como mejor ocasión un remate de Marchán que chocó en el horizontal. Aurora también tuvo lo suyo con la presencia y guía de Genaro Neyra, que pese a los años encima aún seguía en actividad. Pero no hubo caso, ya que ni la expulsión de Wancheng pudo ayudar a cambiar el 0-0.

Paso 3: Sin aflojar nada

En la tercera fecha a Torino le tocó enfrentar a José Gálvez en un encuentro que se le complicó más de lo esperado, incluso desde antes de empezar siquiera a jugarlo. Y es que en la historia de la Copa Perú parte de disputar la Finalísima incluyó no pocas veces que algunos equipos pasen más de una carencia o que debieran afrontar un imprevisto. Así, en los días previos al partido con los chimbotanos el ‘Taladro’ se vio envuelto en un problema de salubridad con buena parte de su plantel que cayó enfermo por la mala calidad del agua que ingerían en su sede de concentración.
Pedro Marchán acabó como el goleador de Torino definiendo partidos, como ante Gálvez con éste remate (Recorte: diario El Bocón)
Cuando llegó el 22 de enero y el reloj marcó las 18:00 horas, todo lo anterior quedó en el olvido pues el espíritu talareño se hizo sentir más fuerte que antes para sacar adelante el resultado a favor. Gálvez dominó, atacó, presionó, pero no pudo batir ni una vez el arco de Juan Cardoza que apoyado en su defensa mantuvo el cero. Quien sí vio caer sus redes fue Diosdado Palma luego que a los 67’ Pedro Marchán culminó de gran remate un contragolpe. Fue 1-0 y punta para el cuadro granate que no le perdía el paso al Aurora que antes había superado por idéntico marcador a La Loretana.

Paso 4: La raya del tigre

Para la penúltima jornada, el día 25, todo parecía parejo en la programación. Abría la jornada Gálvez que mantenía pocas opciones pero debía enfrentar a Garcilaso. Luego le tocaba al Aurora cumplir con vencer al Hidro, mientras que de fondo jugaban Torino ante La Loretana. Mientras en el primer partido los chimbotanos se resignaron con un 2-2 que los alejó por completo del título, en segundo turno el equipo arequipeño venció 3-1 a los de La Oroya. Así, el ‘Taladro’ se veía obligado a cumplir con un triunfo para sumar siete puntos y seguir compartiendo la punta con los atigrados.
La desazón se apoderó de Torino luego del tanto de Dick Vílchez, que aquí recibe el saludo de Humberto Delgado (Recorte: diario El Bocón)
Nada de eso pasó. Pese a que Pedro Marchán señaló un gol a los 32’, a los dirigidos por Diego Agurto les costó culminar sus ocasiones o al menos sus intentos por llegar al arco pucallpino. Encima Henry Pardo se fue expulsado, lo que le permitió a Henry Perales, técnico de los orientales, a enviar a su equipo hacia adelante en busca de la igualdad. Esta llegó en los pies de Dick Vílchez que con un remate preciso venció a Cardoza y selló el 1-1 y la desazón de todo Talara que entonces pasó a depender de lo que sucediera en la fecha final.

Paso 5: Lléname esa copa

La Copa Perú de 1994 culminó el 29 de enero en medio de una gran tensión por lo que se esperaba jugar y por lo que acabó pasando. Primero jugaron Hidro y La Loretana que ya no tenían nada que hacer más que despedir la temporada, pese a lo cual regalaron un animado 3-2 a favor de los orientales. Luego llegó el turno de Torino que a las 16:00 horas se midió ante el Garcilaso.

Los cusqueños poco pudieron hacer en noventa minutos ante un efectivo ‘Taladro’ que se despachó casi a su gusto para ganar por 5-2. A los 19’ ya ganaban con un gol de Marchán, aunque luego tuvieron que esperar hasta los 47’ para señalar el segundo por medio de Wilmer Abad. Pese al descuento de Luis Tovar dos minutos después, el resultado no corrió peligro pues Marchán volvió a marcar a los 58’ y 69’, mientras que Abad se manifestó con el quinto tanto en 83’. Ya sobre el final hizo su aparición un juvenil Juan Ramón Rodríguez, el 'Ratón', que con 17 años cerró el marcador. Entonces fue que se abrió la esperanza de todos los talareños que pasaron a alentar a Gálvez en su último encuentro contra Aurora.
Wilmer Abad también fue clave en la campaña de Torino, como cuando marcó un doblete en el arco de Deportivo Garcilaso (Recorte: diario El Bocón)
Con el arbitraje de José ‘Tarjetita’ Arana, a los mistianos les pesó todo en el peor momento. Primero cuando a los 15’ Guillermo Floríndez anotó tras un rebote que cedió el arquero Renzo Ampuero a remate de Miguel Vásquez. Luego, cuando Wilfredo Begazo se fue expulsado, baja que hizo sentir aún más las ausencias de los experimentados Genaro Neyra y Víctor Concha, lesionado y suspendido, respectivamente. Para cuando Alejandro Cipriano señaló el segundo tanto chimbotano ya todo parecía definido aunque no lejos de la sorpresa. El mismo Cipriano se encargó de obrar un nuevo gol para matar cualquier ilusión atigrada que con el 0-3 le cedió el trofeo y el ascenso a Torino.

Colofón: Alegría a medias

Como durante casi toda su existencia, al Atlético Torino campeón de la Copa Perú le costó una vida dar el siguiente paso. Solo tuvo un mes para preparar la campaña de regreso a Primera División, la misma en la que casi desciende el mismo año de su título pero que salvó en la última jornada gracias -otra vez- al resultado de otro partido. Tras tres años jugando el Descentralizado la realidad volvió a atrapar al ‘Taladro’ que nunca fortaleció su grandeza aprovechando el éxito.

Así regresó hasta las primeras etapas del fútbol peruano, situación de la que solo pudo salir a flote en 2008 cuando cumplió una destacada actuación que, sin embargo, no le alcanzó para ascender, aunque sí para meterse en la Segunda División que desde entonces disputa, siempre con el apoyo de su gente, tal como en aquel último campeonato en la historia del ‘Rey de Copas’.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: diario El Bocón


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