Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comEn final dramático, José Carlos Mariátegui salvó el triunfo en Tarapoto con una voltereta inesperada sobre Alfonso Ugarte de Chiclín. Los 'Diablos Rojos' jugaron con diez buena parte del cotejo por la expulsión de Bernardo Cedrón, pese a lo cual ganaban hasta que un penal empezó a cambiar la historia a favor de los de Picota y acabó conduciendo al 3-2.

    Roberto Castro | @rcastrolizarbe
    Director General

¿Cómo se le escapó a Alfonso Ugarte de Chiclín el que parecía un triunfo seguro en su visita al Carlos Vidaurre?

Centralmente, a partir de acciones puntuales. La primera se dio sobre el final del primer tiempo, cuando Bernardo Cedrón chocó con Javier Trauco cerca del banderín del córner chiclinense. La acción se fue al otro extremo del campo, pero el zaguero visitante quedó molesto con el desequilibrante jugador local -había conseguido el primer tanto tras pivoteo de Wilder Rodríguez- y lo golpeó sin pelota. No lo vio el juez central Darvin Chávez, pero sí el asistente de Oriente, Percy Ocampo, quien reportó la falta para la consecuente expulsión de Cedrón. Para ese momento, los 'Diablos Rojos' tenían mejores perspectivas, con Antony Morillo y Jorge Esparza -autor del tanto de la igualdad- haciendo de las suyas por el medio de una imprecisa defensa central local, en la que Abel Inga lució desordenado, al punto de no ofrecer seguridad y acabar siendo cambiado para el complemento.

La otra jugada se produjo a solo 5 minutos del pitazo final, momento para el cual Ugarte ganaba merced a un buen tanto de su mejor hombre, Milton Bermejo, tras tomar un rebote en el travesaño. La visita no había dominado territorialmente, pero sí se había mostrado más sólida y ordenada, a pesar de la desventaja numérica, en comparación con un Mariátegui ganoso pero muy hipotecado a los firuletes de Trauco y algunos arrebatos poco productivos de Deiber Peña. Cambió todo, entonces, a los 85', cuando en salida Edmundo Paredes cometió una innecesaria falta sobre Peña trabándolo en el pie de apoyo; Iván Gálvez capitalizó el penal y -en medio de las protestas del banquillo visitante contra el asistente de Occidente, Leonel Sánchez- levantó al Vidaurre, que adoptó como suyo al equipo de San Hilarión. Este se fue al frente, siempre sobre la base de ímpetu, y una internada de Peña por derecha acabó en un disparo que venció a Jonathan Cabanillas y desató el delirio local cuando el reloj marcaba los 90' exactos.

Fotos: Kerwin Rodríguez / Deporte al Día


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La ficha del José Carlos Mariátegui 3 - Ugarte de Chiclín 2