• NO ALCANZÓ. Pese a la gran cantidad de efectivos policiales, el descontrol de algunos aficionados del ADT hizo que el partido culminara con un lamentable desenlace. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • ES INACEPTABLE. La terna arbitral encabezada por Héctor Pacheco, tuvo que ser resguardada por la policía debido al clima hostil que reinó en el estadio Unión Tarma. La violencia fue incontrolable. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • DURO CON ELLOS. La policía tuvo que hacer uso de la fuerza para controlar para controlar a los salvajes que se adentraron en el campo de juego para agredir y causar destrozos. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • DE CUIDADO. La violencia dentro del estadio Unión Tarma no tuvo límites. Una de las víctimas fue el técnico del Porvenir Unicachi, Gustavo Buena, a quien le cayó un objeto en la cabeza y tuvo que ser atendido de inmediato. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • DEMASIADO TRABAJO. La policía no se pudo dar abasto para controlar a la horda de salvajes que se hizo presente en el estadio. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • ¡AUXILIO! Héctor Pacheco tuvo que ser salvado por la policía de una enardecida turba. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • NO SE PUDIERON MOVER. Los jugadores de Alianza Porvenir Unicachi tuvieron que permanecer en el campo de juego debido a la inseguridad que reinaba en todo el estadio. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • FUE UN CAMPO DE GUERRA. Las imágenes hablar por sí solas. Lo ocurrido en el estadio Unión Tarma fue una verdadera batalla campal. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • CÓMO DUELE. Pacheco y su terna arbitral fueron agredidos en el camarín del estadio. El árbitro FIFA tuvo que salir disfrazado de Serenazgo (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)
  • QUÉ LAMENTABLE. Algunos energúmenos presentes en el estadio causaron destrozos al final del partido. En la imagen se observa humaredas de gas lacrimógeno. (Foto: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma)

 

DeChalaca.com, como es harto conocido por sus lectores, no acostumbra hacer eco de los actos de violencia que empañan el desarrollo de la Copa Perú. Creemos que uno de los principales problemas del "fútbol macho" es de marketing: que cuando los medios masivos se ocupan del torneo, en vez de exaltar sus aspectos sui generis como ser un certamen con más de 21 mil clubes participantes o el concurso de equipos con tradición futbolística, prefieren por lo común hacer énfasis en los actos vandálicos y, con un tono casi socarrón, situarlos casi como un elemento intrínseco al folclor que caracteriza al torneo.

Principalmente por eso, para no sumarnos al coro del raje fácil, en esta página web preferimos ceñirnos al fútbol y nada más que al fútbol. Sin embargo, en esta ocasión hemos sido testigos presenciales de los sucesos acaecidos el último domingo en el estadio Unión Tarma y realmente estamos impresionados del pico de barbarie que puede alcanzarse en nombre del salvajismo y la irracionalidad.

No queremos ahondar en detalles de lo que nuestro enviado especial Abelardo Delgado vio en Tarma porque, justamente, creemos que solo contribuiría al morbo de los carroñeros. Solo diremos que hechos como que haya "aficionados" (delincuentes) que repelan con pistola en mano a la Policía, que se intente derrumbar una pared del estadio, que se pretenda tomar una comisaría en tono de protesta o que se bloquee una carretera para impedir que el equipo visitante salga de la ciudad luego del partido. Absurdos, absurdos, absurdos: ejemplos de tercermundismo, bananería, subdesarrollo. De todo aquello que hay que desterrar del fútbol y de la sociedad peruana.

Es especialmente triste este trance para quienes hacemos esta página web porque el equipo cuya imagen queda manchada tras estos actos repudiables es el ADT, uno de los de mayor tradición en el centro del país y, sin duda, el que más importante historia detrás tenía entre los cuatro semifinalistas de la Copa Perú. Y es que en DeChalaca.com siempre hemos sido transparentes en reconocer que si bien hacemos el esfuerzo extremo de alcanzar la imparcialidad en nuestras apreciaciones -ejercicio imperfecto por definición-, tenemos cierta debilidad por aquellos clubes con tradición, abolengo, arraigo popular. Es decir, juzgamos a todos por igual, pero nos da especial gusto que algunos logren sus objetivos.

Cómo nos habría gustado, pues, que la cara de la afición de Tarma fuera de paz, de fútbol. De gente comprometida con su sueño. Estamos seguros de que muchos de los hinchas de ADT, quizá la mayoría, es de ese perfil: hinchas sanos a los que les duele su eliminación, pero la respetan. A ellos va este pedido: acaben con los violentos. Denúncienlos, expúlsenlos, condénenlos: háganles escarnio público y aléjenlos de su entorno. Les hacen daño a ustedes y a la camiseta que quieren.

La Copa Perú no puede seguir admitiendo actos de violencia como moneda corriente. Pero no acabemos con el típico pedido a las autoridades para que pongan orden: eso es un lugar común vacío, porque las autoridades en el Perú, empezando por quienes rigen el fútbol, son en general incompetentes. Por eso, no clamemos a ellos: empecemos a cambiar nosotros mismos, quienes queremos al fútbol desde Tumbes hasta Tacna. Seamos nosotros quienes dejemos nuestra actitud pasiva y expulsemos del fútbol, con mecanismos inteligentes, a los violentos. Hagamos como hicieron muchos hinchas, por ejemplo, en Huánuco en el último León - San Martín por la final del Descentralizado: por cada imbécil que tiraba una botella a la cancha, encima le caían 100 hinchas de su mismo equipo a increparle su actitud y exigirle calma. Eso es lo que hay que hacer. Y rápido.

Fotos: Abelardo Delgado / DeChalaca.com, enviado especial a Tarma

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