Foto: AllsportEn Wembley, en 1966, Inglaterra está cerca de saborear la gloria máxima por primera y única vez. Al frente está la siempre guerrera Alemania, que ha sabido recortar una diferencia de dos. El siguiente gol de Geoff Hurst se discutirá por más de 40 años.

 

Por primera vez se vería el mundial a colores. La tecnología mejoraba, pero sería recién 30 años después que ella permitiría corroborar lo que todos vieron y el juez de línea no. Aunque todavía algunos prefieren debatir, hay que volver al 30 de julio de 1966. En Wembley, los espectadores observaban el lento transcurrir del reloj; el minutero asesina las esperanzas y las transforma en desesperación. Por el momento, la final está empatada y son los alemanes quienes han dominado el juego. El partido se va a tiempos suplementarios.

La chance inglesa aparece disfrazada con el 10 de Hurst. Diez, número cabalístico para los ingleses, qué duda cabe. Será un '10' el que les arruine la vida para siempre 20 años después, en México. Será un '10' de apellido Owen el que se lesione en un partido frente a Suecia, 40 años más tarde, para sepultar sus esperanzas de seguir avanzando en el mundial, que organizaría su rival de turno en ese momento, Alemania. Es el destino que empieza a confabularse en los pies de Hurst y que rueda con destino inevitable hacia la maldición mundialista.

 

 

Ahora tiene la portería dispuestay se interna dentro del área para fusilar al portero Hans Tikowski. El balón se estrella contra el travesaño y desciende justo en la línea de gol para luego picar para hacia afuera. Los jugadores ingleses celebran, la afición no sabe qué es lo que acaba de ocurrir. Se escuchan murmullos -hasta para eso son elegantes los ingleses, no celebran un gol hasta que todo esté en orden-. Una de las cientos de voces perceptibles es la del suizo Gottfried Dienst -árbitro principal-quien decide consultar con su asistente, Tofik Bakhramov. De manera muy enfática, muy soviética, Bakhramov valida el gol y entonces Wembley explota. Inglaterra se pone arriba en el marcador y pasa a dominar el juego. Otro gol de Hurst casi por el final sentencia el partido: 4- 2 es el resultado final.

Que Pelé haya sufrido todo tipo de faltas sin que sus agresores fueran sancionados ya era una afrenta al buen gusto. Que Inglaterra, a diferencia de otros equipos, tuviera más periodo de descanso, una injusticia que se coronó con ese gol aparentemente mal cobrado. Que días antes del mundial la Copa Jules Rimet hubiera sido robada, una coincidencia mediática. Que un perro llamado Pickles la encontrara escondida debajo de un árbol y fuera el invitado de honor en la final, también. A final de cuentas para muchos fue eso: un mundial de perros.

Foto: Allsport; Video: Youtube / Usuario Christopher Hitchens

Comentarios (4)add
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escrito por Arnaldo , marzo 03, 2014
Excelente nota, un tanto resumied,a pero excelente. Geniales detalles del perro, y demas, felicitaciones, entretenido leerlo
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escrito por Brando , marzo 03, 2014
buzco informacion de como se forma un equipo de futbol para que participe de la liga de mi distrito villa maria del triunfo todos los detalles porfa o si es que hay que inscribir en tercera division y como hay que hacerlo
graciass
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escrito por Jose , marzo 04, 2014
Los copio textualmente: Alemania que ha sabido recortar una diferencia de dos.

En este partido, salvo el resultado final, Inglaterra nunca estuvo dos goles arriba de los germanos.
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escrito por Anonymous , marzo 04, 2014
Tiene razón José. Alemania golpeó primero, Inglaterra volteó el partido, y Alemania lo empata en el minuto final. En el alargue ocurre el polémico gol.

También vi otro comentario de José sobre la nota del minuto anterior (comentario que no puedo corroborar, al no ser de esa generación) y me hace dudar (más) de toda la data brindada acá. DeChalaca, deberían ser un poco más cuidadosos a la hora de redactar las notas.
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