Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comEn la víspera de los cien días de la tragedia que conmovió al mundo, Chapecoense ganó su primer partido en una Copa Libertadores, y como visitante. Zulia, que presentó en la zaga al marfileño -nacionalizado peruano- Hervé Kambou, no tuvo argumentos para impedir el emotivo festejo catarinense.

 

Mariano Elías | @marianoeliasfut
Redactor

INSINUACIÓN EFECTIVA. Tras 15 minutos iniciales muy parejos durante los que ambos equipos llegaron apenas hasta tres cuartos de cancha, Chapecoense comenzó a presionar en el medio, adelantar las líneas e ir demostrando de a pocos que había salido a buscar el resultado. Se mostró más incisivo e intentó pegar desde media distancia con remates de Girotto y Luiz Antonio y con las jugadas individuales del escurridizo Niltinho.

ESTAS COSAS NO SON FÁCILES. Sin embargo, salvo una buena intervención de Renny Vega tras un cabezazo, Chapecoense no generó ocasiones realmente claras. La tónica del partido se mantuvo así durante la media hora inicial restante: con un equipo que pese a ser visitante iba saliendo de a pocos y cada vez se acercaba más al arco rival contra uno al que cada minuto le costaba más elaborar en la mitad de la cancha y alimentar al solitario Sergio Unrein.

CHAPA TU GOL (Y TU PASAPORTE). El tanto, igual, terminaría cayendo por su propio peso al minuto 33, tras un tiro libre muy bien ejecutado por el lateral izquierdo Reinaldo. Solo entonces el conjunto venezolano adelantó sus líneas, aunque aún con muchos problemas para profundizar por la intensidad para presionar del cuadro visitante en la mitad de la cancha. Esto complicaba a la zaga zuliana, en la que llamó la atención ver a Hervé Kambou: el exjugador de Sport Boys actuó formalmente inscrito con nacionalidad peruana, la cual adquirió recientemente, en simultáneo con Horacio Calcaterra.

Los goles del Chapecoense cayeron por su propio peso en Venezuela. El vigente campeón de la Copa Sudamericana debutó en la Libertadores con buen pie. (Foto: EFE) 

CAMBIO DE PARADIGMA. En el segundo tiempo el partido cambió: Zulia salió a buscarlo decididamente y Chapecoense se fue replegando. Sin embargo, el cambio no fue más que una cuestión de actitud, ya que la dificultad de los locales para elaborar en la mitad de la cancha -principalmente representada por la fantasmal actuación de Arango-, se mantuvo. Por varios minutos dio la impresión que en realidad ninguno de los dos tenía realmente mucho que ofrecer, y que fueron finalmente las ganas y la intensidad visitante lo que había desequilibrado el marcador.

MINUTO MUY CALIENTE. Se jugaban 69' cuando de repente Luiz Antonio se encontró un balón en el borde del área para estirar la ventaja del 'Chape' al disparar con precisión al palo derecho de Renny Vega. Parecía que los brasileños manejarían el partido con tranquilidad, pero apareció por fin Juan Arango y descontó el partido de cabeza. Fue así que tuvimos unos últimos 15’ muy intensos, pero la impresión general que dejaron ambos equipos no es la mejor: ambos carentes de opciones en ataque y dependientes de aprovechar balones parados o del momento anímico y de la predisposición de los jugadores para ir hacia adelante.

CAPACIDAD DE RECUPERACIÓN. Es importante cerrar esta crónica resaltando que apenas pasaron 99 días desde la tragedia del Chapecoense, pero la institución ya logró armar un equipo que pudo conseguir un triunfo a nivel internacional. Si bien no fue la prueba más exigente, quizá sea demasiado pronto como para pedirle a un plantel completamente nuevo que pueda jugar al nivel de muchos equipos de esta Copa.

Los goles

Fotos: Panorama de Venezuela, EFE


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La ficha del Zulia 1 - Chapecoense 2

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