| Siete pecados |
|
|
| Escrito por Raúl Behr | |
| domingo, 16 de noviembre de 2008 | |
Se tiró atrás. Se desesperó. Falló las pocas ocasiones claras. No manejó el 0-1. Regaló los rebotes. Se dejó encimar. Y, cuando quiso reaccionar, el reloj le dijo no. La U dejó Matucana dejándose empatar en los minutos finales por Minero (1-1). El cómodo fixture ya no es garantía de nada. Pasan las fechas y la U sigue sin siquiera rozar el Grupo de los Siete.
Todo haría pensar que la U ya pasó lo peor. Que ya no saldrá de Lima, que un punto en Matucana nunca viene mal, que los grandes siempre reaccionan cuando la realidad aprieta. Pero, ante lo imprevisible que resulta este Universitario del Clausura, ningún pensamiento es del todo válido. Ningún argumento es del todo certero. La U se ha pasado todo el torneo fuera del Grupo de los Siete. ¿Por qué las cinco fechas finales, los últimos quince puntos en disputa, podrían cambiar esta tendencia? No answers. El reino de las apariencias
La mina no estuvo arribaTuvo orden. Tuvo iniciativa. Tuvo salida con Retamoso y precisión con Mendoza. Pero a Minero le faltó innovación.
La figura del pórtico
Es cierto que Raúl Fernández pudo despejar mejor aquella pelota aérea que terminó en empate para Minero. Pero el resto de la tarde le dejó un crédito amplísimo para ser la figura. Por lo menos, sacó ocho balones de peligro, sobre todo disparos de media distancia. Quedará como postal aquel despeje de Retamoso que lo sobró y parecía metérsele al arco.
El Galván que faltó y el Galván que matóAquel zurdazo de José Galván hizo que la U extrañara más que nunca al tocayo de su verdugo. El capitán sigue faltando. No hay voz de mando atrás. Araujo, aún siendo experimentado, no pasa de ser un complemento, un defensor regular. Calderón y Balta, aunque entusiastas, lucen desprotegidos. El problema del liderazgo, algo que en temporadas anteriores la U siempre se encargaba de resolver (aun en las peores campañas), se traslada a las demás líneas del campo y deja un hueco en el equipo. Aprobado con cerroMatucana pasó el examen. No cedió un ápice en su empuje ni en su pintoresquismo, pero pudo albergar sin problemas la primera visita de una hinchada importante. El estadio Municipal,
Aferrados hasta el finalNo fue un balón de oxígeno para ninguno. Para la U no hubo más milagro que el gol de Malingas. Para Minero, el orden no fue suficiente. Son las últimas fechas del Clausura y ninguno de los dos sabe aún cómo los recibirá diciembre, el mes de la foto final. Capturas: CMD Leer más...¿Qué otras ciudades de Lima-provincia ha visitado Universitario? Comentarios
(0)
|











