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Escrito por Roberto Castro
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sábado, 23 de agosto de 2008 |
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La Argentina del 'Checho' Batista dio la hora en Beijing. Con mucha inteligencia estratégica y sin aires de superioridad de por medio, se deshizo de una Nigeria impetuosa pero cándida en el momento de la verdad. Un golazo de Ángel di María selló el bicampeonato albiceleste en la justa olímpica, y regaló una medalla de oro que en el Río de la Plata se vive con sabor especial al haberla recibido mientras al lado Brasil, el archirrival de esta parte del planeta, debía conformarse con el bronce. |