Foto: FIFA.com / AFP Como para no dejar dudas de su inmensa supremacía en la serie, Bayern Munich -jugando a media máquina- terminó por liquidar y humillar al Sporting de Lisboa, endosándole nuevamente una goleada de escándalo. Esta vez fue un 7-1 en el Allianz Arena, resultado que le otorga el pasaporte a los cuartos de final de la Champions.

LO DESTACADO. Las sociedades colectivas e individuales que se formaron en la ofensiva bávara. En su momento, Van Bommel, Schweinsteiger y Zé Roberto confabulaban e hilvanaban jugadas, habilitando de manera sobresaliente a sus atacantes Klose y Podolski; o, en su defecto y ante lo placentero del resultado, se dieron maña para burlar la rigidez de su planteamiento e intentar algo de lucimiento personal, situaciones que incluso desembocaron en anotaciones.

LA PINTURITA. El segundo tanto de los locales y el segundo en la cuenta personal de Lukas Podolski. Bayern ya había tomado el control de las acciones y, en uno de sus reiterados embates, originó una situación confusa entre el portero Rui Patrício y el defensor Anderson Polga, de la que aprovechó el 'Poldi' para embocarla. ¿Cómo? Aunque algo defectuosa, de la manera que más nos gusta: de chalaca.

LA EFICACIA. La de todos los artilleros del Bayern en esta llave. Primero, sorprendiendo a propios y extraños con el 0-5 de la ida, y hoy, ratificando su hegemonía y sellando un global de 12-1, diferencia descomunal en esta clase de partidos, sobre todo en instancias decisivas. Los dirigidos por Klinsmann han propinado un verdadero mensaje de alerta a cualquiera de los rivales con los que podría enfrentarse en Cuartos.

LA FATALIDAD. Una vez más, el defensor brasileño Anderson Polga engrosó el saldo negativo de su elenco. Si en la jornada anterior fue el protagonista excluyente de una artera falta que culminó en un penal en contra de sus intereses, hoy tuvo la mala fortuna de incrustar el balón en su propia red tras un tiro de esquina del holandés Van Bommel. Una noche nefasta la del zaguero gaúcho.

LO PREVISIBLE. Era de suponer que la actuación bávara en esta jornada sería cautelosa, con mucho afán en cuidar piernas para sus próximos encuentros ligueros. Por ello, no dudaron en mandar al ruedo a algunos elementos con pocos minutos en la temporada –como Ottl, Lell, Müller y Breno-.Pese a ello, mantuvo siempre la estirpe y le fue suficiente para darse un nuevo banquete. Aunque claro, al frente tenía a un equipo que tan solo deseaba que los 90’ culminaran lo más rápido posible.

 Crédito: FIFA.com / AFP

Comentarios (1)add
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escrito por fran , marzo 10, 2009
eso no fue goleada, sino violada!
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